El conflicto en el Lago Lonconao
Una grave denuncia ha encendido las alarmas en la Región de Los Lagos tras revelarse la compra ilegal de terrenos en zona fronteriza por parte de ciudadanos argentinos. La controversia se centra en el sector del Lago Lonconao, en la comuna de Futaleufú, un área clasificada como zona totalmente fronteriza bajo las normativas de seguridad nacional.
Esta restricción legal data de 1977, establecida en un contexto de alta tensión diplomática para prohibir que ciudadanos de países limítrofes adquieran propiedades en puntos estratégicos. Según un reportaje de T13, la comunidad local ha presentado los antecedentes ante las autoridades, advirtiendo que la soberanía nacional podría estar en riesgo ante la falta de fiscalización.
La táctica para evadir la ley
El empresario Antonio Carracedo, quien hace una década estuvo involucrado en el proceso inicial de estas tierras, reveló cómo se habría sorteado la prohibición. Según su testimonio, los compradores argentinos ocultaron su nacionalidad real para concretar la operación notarial.
«Francisco Bedeschi presentó una declaración diciendo que él era italiano y que los señores Becerra y Tachelli eran españoles. Y la notaria aceptó esos documentos y con eso les permitió comprar», acusó Carracedo.
El denunciante ha manifestado su urgencia por resolver el caso, advirtiendo sobre un plazo crítico: «Yo pido que se aclare porque el objeto de esta ley es proteger la soberanía nacional, evidentemente no se está cumpliendo. Si no se toman acciones antes de mayo 2026, esto prescribe y pasó la vieja».
La postura jurídica sobre los terrenos
Expertos en derecho internacional han sido enfáticos respecto a la falta de permisos especiales en esta operación. Aunque la normativa chilena permite la compra en zonas fronterizas, esta debe ser autorizada formalmente, un trámite que los involucrados habrían omitido deliberadamente.
«Está expresamente prohibido si no tiene esa autorización. Si estas personas se quieren someter a la ley chilena, deberían haber pedido esta autorización especial, como lo han hecho otros», sostienen las fuentes consultadas. Por ahora, el caso sigue siendo un foco de preocupación para los vecinos de Futaleufú, quienes esperan una resolución antes de que el tiempo legal para actuar se agote.