La filtración del Oficio 16, documento que proyecta un recorte presupuestario de cerca de 6.000 millones de dólares para sanear las arcas fiscales, ha encendido las alarmas tanto en la clase política como en expertos económicos. Aunque esta medida no figura formalmente en el Plan de Reconstrucción Nacional, diversos analistas advierten que la reactivación económica impulsada por el Ejecutivo depende directamente de la gestión de estos recursos.
Tensión en ministerios clave por el ajuste
El ajuste presupuestario ya está generando fricciones significativas en áreas sensibles del Estado. Actualmente, el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres) mantienen negociaciones intensas con el Ministerio de Salud para aplicar un recorte del 3% en su presupuesto. Este escenario genera incertidumbre, pues no se descartan nuevos ajustes en otros sectores, tal como ocurrió recientemente con la partida de Seguridad.
Esta meta de ahorro de 6.000 millones de dólares fue parte de los anuncios de campaña del presidente José Antonio Kast y su implementación es ahora un desafío central. El Ejecutivo mantiene el objetivo de alcanzar una meta de crecimiento del 4%, mientras la racionalización del gasto público se consolida como uno de los cinco pilares del Plan de Reconstrucción.
El futuro de los programas sociales
El Oficio 16, que lleva la firma del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, fue filtrado el pasado viernes y detalla la eliminación o reducción de programas con evaluaciones deficientes, muchos de ellos de corte social. Si bien estos cambios afectarán directamente la elaboración del Presupuesto 2027, el recorte se perfila como una política permanente durante el resto de la administración.
Durante un seminario sobre la Modernización del Estado organizado por la Universidad Católica y la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), la presidenta de esta última, Susana Jiménez, destacó que las evaluaciones de gasto público son una necesidad constante.
Voces expertas ante la sostenibilidad fiscal
Jorge Rodríguez, expresidente del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), reconoció que existe un acuerdo transversal en la necesidad de que Chile crezca más. Sin embargo, calificó como preocupante que la sostenibilidad del proyecto de ley dependa de estas medidas de ajuste que funcionan de manera aislada.
El exministro de Salud, Jaime Mañalich, señaló: Todas estas cosas se tienen que conversar personalmente en reuniones y llegar a un acuerdo con la contraparte respecto a cuáles podrían ser aquellas áreas donde reducir.
Jaime Mañalich advirtió además que, aunque Chile gasta por sobre el promedio OCDE en salud y existen espacios para revisar gastos, la filtración del oficio no es un hecho menor. El exministro enfatizó que la señal enviada por la Dipres tiene un peso político que pudo haberse evitado mediante una gestión más reservada.
¿Logrará el Gobierno materializar este ahorro sin sacrificar el crecimiento del 4% y la estabilidad social? Mientras las reuniones con las carteras continúan, la transparencia sobre qué programas serán eliminados sigue siendo la gran interrogante para los próximos meses.