Una compleja jornada vivieron este lunes diversos liceos emblemáticos de Santiago, marcados por tomas, cortes de calles y operativos de desalojo. El Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro, entidad que actúa como sostenedor de los recintos, condenó los hechos y confirmó los daños registrados en la infraestructura escolar.
De acuerdo con la información oficial, las ocupaciones no autorizadas afectaron al Liceo Nº 1 Javiera Carrera, el Liceo de Aplicación, el Liceo Isaura Dinator y el Liceo Manuel Barros Borgoño. Adicionalmente, se reportaron interrupciones del tránsito en las cercanías del Instituto Nacional.
Detalles de los desalojos y daños
El organismo estatal explicó que, ante la situación, se activaron los protocolos de rigor y se solicitó el desalojo de los establecimientos. Según el reporte del SLEP Santiago Centro, la mayoría de estos procedimientos se concretaron sin mayores inconvenientes; sin embargo, el caso del Liceo de Aplicación fue distinto.
En dicho recinto se constataron destrozos y daños de consideración en la infraestructura interna. Sobre este punto, la institución fue tajante en su postura institucional frente a las movilizaciones estudiantiles y las acciones violentas ocurridas durante el inicio de la semana.
Rechazamos y condenamos todo acto que afecte la convivencia educativa, la seguridad de las comunidades escolares y el normal desarrollo de los procesos de aprendizaje. La destrucción de recursos e infraestructura que forman parte del quehacer del establecimiento solo contribuye a deteriorar aún más las condiciones en que se desarrolla la educación de nuestras y nuestros estudiantes.
Impacto en el transporte y proyecciones
La alteración del orden público tuvo consecuencias directas en la movilidad de la capital. El reporte de TransporteInforma de la Región Metropolitana a través de X detalló diversos procedimientos de Carabineros. Los cortes de tránsito se concentraron en puntos neurálgicos como la avenida Ricardo Cumming, en el sector del Liceo de Aplicación; San Diego, frente al Liceo Barros Borgoño; y en la Alameda, específicamente a la altura del Instituto Nacional.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado un catastro final de los costos de reparación ni las posibles medidas disciplinarias que se tomarán contra los involucrados. La pregunta que queda abierta es cómo se garantizará la continuidad académica tras los destrozos y si se intensificarán las medidas de seguridad para evitar nuevas interrupciones en el calendario escolar de estos establecimientos tradicionales.