Un reciente estudio realizado en la región del Bío Bío ha revelado una disminución significativa en el consumo de alcohol y marihuana entre los estudiantes universitarios de la zona. El análisis, llevado a cabo entre mayo y julio de 2025, encuestó a cerca de 4 mil personas de 22 establecimientos pertenecientes a 14 instituciones de educación superior.
Según los datos presentados por el director del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), Bayron Martínez, y el seremi de Educación (s), Alex Silva, el consumo de sustancias tradicionales como alcohol y marihuana muestra «señales de contracción» en comparación con estudios nacionales previos.
En el caso del alcohol, la prevalencia de consumo en el último mes se situó en 35,1%, ligeramente mayor en hombres (35,8%) que en mujeres (34,8%). Sin embargo, del 35,1% que declaró haber consumido alcohol en el último mes, un 63,8% afirmó haberse embriagado en al menos una ocasión (5 o más tragos para hombres, 4 o más para mujeres). Esto representa una disminución de 28,8 puntos porcentuales en comparación con 2021.
En cuanto a la marihuana, la prevalencia de consumo anual declarada por los estudiantes fue de 17,9% en 2025, siendo mayor en hombres (20,1%) que en mujeres (16,3%). La prevalencia de consumo mensual llegó al 11,3%, también más alta en hombres (13,7%) que en mujeres (9,5%).
Otras Drogas
El estudio también reveló las prevalencias de consumo anual de otras sustancias entre los estudiantes universitarios:
- Tranquilizantes sin receta: 5,0%
- Analgésicos sin receta: 3,0%
- Éxtasis: 1,0%
- Cocaína: 2,3%
- Tusi y/o ketamina: 1,6%
Al presentar estos resultados, el director de Senda, Bayron Martínez, señaló que si bien hay una disminución en el consumo general de alcohol, «del 35,1% que declara consumir, el 64% de ellos prácticamente tiene episodios de embriaguez todos los meses, y eso efectivamente es preocupante».
Relevancia para la Prevención
Por su parte, el seremi de Educación (s), Alex Silva, destacó la importancia de estos datos para la actualización de los protocolos que tienen las universidades para trabajar en la prevención del consumo de sustancias.
«Estos datos son tremendamente relevantes, porque la actualización de la prevalencia, la caracterización de las sustancias que se están consumiendo en el nivel de educación superior, pero especialmente hay una relevante noticia que está relacionada con estos factores protectores que surgen al análisis respecto de la percepción del riesgo que se tiene especialmente en aquellas drogas duras, lo que constituye también una contribución para la toma de decisiones», afirmó.