La frontera entre Colombia y Perú en el Amazonas se ha convertido en el escenario de una intensa disputa diplomática por la soberanía de la isla de Santa Rosa. El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha afirmado categóricamente que su gobierno no reconoce la soberanía peruana sobre esta isla, argumentando que surgió después de los tratados de 1922 y 1929 que delimitaron la frontera entre ambos países.
Petro vinculó su visita a la localidad fronteriza de Leticia con la conmemoración de la Batalla de Boyacá, un gesto interpretado como una reafirmación de la soberanía colombiana en la región. Además, cuestionó la presencia militar peruana en la isla, preguntando «¿Por qué llegó un helicóptero ruso con militares si no se decidió que sea del Perú?«.
Posiciones Encontradas y Llamados al Diálogo
Por su parte, el gobierno peruano, a través del primer ministro Eduardo Arana, rechazó categóricamente las declaraciones de Petro, afirmando que Perú administra Santa Rosa desde hace medio siglo como parte de la isla Chinería, asignada en 1929. Arana sostuvo que la soberanía peruana sobre la isla está respaldada en la historia y la presencia de instituciones peruanas.
Sin embargo, Petro insistió en que Santa Rosa «no es extensión de Chinería» y surgió después de los años 50, citando tratados que, según él, obligan a un acuerdo bilateral para nuevas islas fluviales. El presidente colombiano descartó una acción militar, pero advirtió que, si la Comisión Mixta Permanente (Comperif) no logra un acuerdo, acudirán a tribunales internacionales.
Implicaciones Regionales y Llamado a la Cooperación
Este conflicto revive viejos acuerdos fronterizos entre Colombia y Perú, como el Tratado de 1922, el de 1928 y el de 1929, que delimitaron la frontera en el Amazonas. Expertos como el exCanciller Julio Londoño Paredes atribuyen el problema a los frecuentes cambios de curso del río Amazonas, que pueden generar nuevas formaciones de islas.
Ante esta situación, el primer ministro peruano, Arana, instó a los líderes a concentrarse en la lucha contra la pobreza, en lugar de en conflictos artificiales. Por su parte, Petro reiteró su llamado a un diálogo binacional para resolver la disputa por la soberanía de la isla de Santa Rosa.
Esta tensión fronteriza entre Colombia y Perú en el Amazonas pone de manifiesto la importancia de la cooperación regional y el respeto mutuo de los tratados internacionales para evitar escaladas que puedan afectar la estabilidad y el desarrollo de ambos países.