La Fiscalía de Perú ha iniciado una investigación preliminar en respuesta a las alarmantes amenazas de muerte dirigidas a los árbitros del fútbol nacional. Según los informes, un grupo de personas pegó carteles en la sede de la Federación Peruana de Fútbol (FPF) con un mensaje inquietante: «Cuando matemos a un árbitro, van a dejar de robarnos».
La investigación busca determinar los responsables de estos actos de daño simple y coacción en perjuicio de la FPF y la Comisión Nacional de Árbitros (Conar). El Ministerio Público ha ordenado a la Policía recopilar declaraciones de testigos, revisar las cámaras de seguridad y realizar una inspección criminalística en la Villa Deportiva Nacional (Videna), donde se encontraron los carteles amenazantes.
Este incidente se produjo después de que la Conar reconociera que los árbitros cometieron un error al no sancionar un penal a favor de Paolo Guerrero, delantero del club Alianza Lima, en un partido contra Cienciano. Esto desató una ola de críticas y acusaciones de «robo» por parte de representantes del club, lo que parece haber desencadenado estas amenazas de violencia extrema.
Rechazo Unánime de la FPF
En respuesta a estos hechos, la Federación Peruana de Fútbol (FPF) emitió un comunicado expresando su total rechazo a las amenazas sufridas por los árbitros. La FPF condenó enérgicamente «todo tipo de violencia» que pueda surgir de las acciones de sus miembros, declaraciones de clubes o expresiones de hinchas.
Además, la FPF lamentó las declaraciones despectivas realizadas por representantes de Alianza Lima sobre el arbitraje, afirmando que estas «llevan a la violencia». La Federación reiteró que las decisiones de la Conar y sus árbitros se basan estrictamente en fundamentos técnicos deportivos, y que continuarán trabajando para mejorar el arbitraje nacional, tomando las medidas correctivas necesarias.
Hacia un Fútbol Seguro y Justo
Este incidente pone de manifiesto la preocupante escalada de violencia que puede surgir en torno a las decisiones arbitrales en el fútbol peruano. La Fiscalía, al iniciar esta investigación, busca enviar un mensaje claro de que no se tolerarán amenazas ni actos de intimidación contra los oficiales encargados de hacer cumplir las reglas del juego.
Es fundamental que el deporte se mantenga como un espacio de sana competencia y entretenimiento, donde los árbitros puedan desempeñar su labor con seguridad y respeto. La FPF, por su parte, ha reafirmado su compromiso de trabajar en pro de un arbitraje más transparente y efectivo, lo que contribuirá a la integridad y el desarrollo del fútbol en Perú.