La salud pública enfrentó una semana compleja en la Región Metropolitana, marcada por cambios administrativos en el Hospital del Salvador y una paralización de actividades en los Centros de Salud Familiar (Cesfam) de Puente Alto. Estos eventos han reabierto el debate sobre la gestión hospitalaria y las condiciones laborales de los funcionarios del sector.
Uno de los puntos centrales fue la salida de Jorge Zajjur, director del Hospital del Salvador, tras una solicitud de renuncia por pérdida de confianza emitida por el Servicio de Salud Metropolitano Oriente. Esta decisión se tomó en medio del proceso de habilitación del nuevo recinto asistencial, un proyecto de gran envergadura que se remonta a 2014, cuando se inició su construcción bajo el sistema de concesiones junto con el Instituto Nacional de Geriatría. En su lugar, asumió como director subrogante Fernando Lacalle, quien previamente se desempeñaba como subdirector administrativo del establecimiento.
El subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, vinculó la decisión con la necesidad de garantizar la continuidad del proceso de habilitación del nuevo hospital.
El Hospital del Salvador es un pilar fundamental en la red pública de la zona oriente de Santiago, atendiendo a una vasta población de comunas como Providencia, Las Condes, Ñuñoa, Peñalolén y La Reina, lo que subraya la importancia de su gestión y la continuidad de sus servicios.
Paralelamente, los Cesfam de Puente Alto vivieron una paralización de sus servicios debido a la creciente ola de hechos de violencia que han afectado a sus trabajadores de atención primaria. Aunque la movilización fue depuesta tras alcanzar acuerdos con las autoridades, los funcionarios han declarado que se mantendrán en estado de alerta ante la persistencia de las condiciones de inseguridad en sus puestos de trabajo.
La ministra de Salud, May Chomalí, lamentó públicamente la exposición del personal a estos actos violentos y aseguró que su cartera coordina acciones con otros ministerios para mejorar las condiciones de seguridad.
Sin embargo, diversas organizaciones gremiales han expresado sus reparos. Gabriela Flores, presidenta de la Confederación Nacional de Funcionarios y Funcionarias de la Salud Municipal, exigió al Gobierno que los compromisos se traduzcan en medidas concretas. La Federación Nacional de Enfermeros y Enfermeras y el Colegio Médico de Chile también han llamado a prestar mayor atención a las dificultades que enfrenta el sistema de salud pública.
Ambos episodios, la reorganización en el Hospital del Salvador y las demandas de seguridad en los Cesfam de Puente Alto, evidencian las presiones y desafíos estructurales que marcan el panorama actual de la salud pública en el país.