El canciller argentino Pablo Quirno se pronunció sobre la defensa del libre tránsito marítimo internacional. Sus declaraciones surgen en medio de la tensión generada por el primer viaje del buque Danstar, que establecerá una nueva ruta comercial entre Punta Arenas e islas Malvinas.
La postura de Quirno se dio a conocer tras su participación en una cumbre de cancilleres del G20 en Atlanta. En este foro, Argentina defendió la libertad de navegación y el respeto al derecho internacional, un principio que el canciller considera fundamental para el comercio global.
“Finalizó el primer plenario de la reunión de Cancilleres del G20 en Atlanta, donde defendimos la libertad de navegación y el respeto del derecho internacional. Ningún país puede obstruir el tránsito marítimo y desconocer las reglas internacionales”, indicó Quirno.
Además, el canciller enfatizó las repercusiones económicas de las interrupciones en las rutas marítimas. Aseguró que estas afectaciones ponen en riesgo el abastecimiento de alimentos y energía a nivel mundial, y destacó la capacidad de Argentina para contribuir a la seguridad alimentaria y energética global.
“Cuando se interrumpen las principales rutas marítimas, se afecta el comercio mundial y se pone en riesgo el abastecimiento de alimentos y energía. La Argentina tiene la capacidad de contribuir a la seguridad alimentaria y energética global”, agregó.
Pablo Quirno concluyó su intervención subrayando la importancia de un orden internacional regido por normas claras. Para él, estas reglas permiten a los países comerciar, producir y crecer libremente, promoviendo la libertad en el comercio.
“Defendemos un orden internacional basado en reglas claras, donde los países puedan comerciar, producir y crecer libremente. El comercio necesita libertad. La libertad necesita reglas que se respeten”, concluyó.
La ruta comercial entre Punta Arenas y las Malvinas se reanudará en noviembre, aunque la fecha exacta de zarpe del Danstar aún no ha sido confirmada. Este panorama ha generado informes de inteligencia que anticipan un posible evento diplomático crítico entre Chile y Argentina.
En Chile, el gobernador de Magallanes, Mauricio Flies, solicitó la intervención preventiva de la Cancillería chilena. Flies confirmó estar en conversaciones con el Gobierno central para evitar que la situación escale a un incidente durante la navegación del buque chileno Danstar, cuyo zarpe desde Punta Arenas está previsto para la primera semana de diciembre.
En declaraciones a este medio, Flies hizo un llamado a ambos países para que resuelvan la situación por vías diplomáticas, buscando evitar cualquier acción que obstaculice el tránsito marítimo en la zona.