Un voraz incendio redujo a escombros la histórica capilla Nuestra Señora de la Candelaria de Agoní Bajo, situada a unos 20 kilómetros de Queilen, en el Archipiélago de Chiloé, Región de Los Lagos. Las llamas, que vecinos describieron como de rápida propagación, consumieron por completo la estructura de madera y latas del templo.
El edificio, considerado parte del patrimonio religioso local, databa de fines del siglo XIX. Sin embargo, existen registros históricos que documentan la presencia de una capilla en ese mismo lugar desde 1730, lo que le otorgaba más de 290 años de relevancia cultural e histórica.
La construcción utilizaba maderas nativas como tepa, luma y alerce. Uno de sus elementos más distintivos era su torre de 16,5 metros de altura, la cual había sido intervenida y reforzada tras el terremoto de 1960. En su altar mayor se resguardaba la venerada imagen de la Virgen de la Candelaria, patrona de la capilla, que también se perdió en el siniestro.
“Una situación terrible, hemos estado presenciando lamentablemente el incendio con pérdida total de la capilla de Agoní Bajo, la más antigua de toda la comuna. Las pérdidas son incalculables, mucho patrimonio, mucha historia”, lamentó el alcalde Marcos Vargas.
El edil añadió que “en 20 minutos prácticamente se consumió la capilla, no quedando absolutamente nada”. La presencia de gente en el lugar, debido a que era 1 de noviembre y muchos visitaban a sus difuntos, permitió una rápida alerta. Al sitio del suceso concurrieron voluntarios de Bomberos de Queilen y Chonchi, junto a efectivos de Carabineros, quienes trabajaron para controlar la emergencia y asegurar el área.