La relación profesional y personal entre Jorge Sampaoli y Sebastián Beccacece, que los llevó a la cima con Universidad de Chile y La Roja, se encuentra hoy completamente rota. Así lo confirmó Beccacece en una entrevista, donde detalló el quiebre de una sociedad que duró 13 años.
Ambos técnicos fueron figuras clave en la época dorada del cuadro azul, destacando la histórica victoria en la Copa Sudamericana 2011. Este logro no solo marcó un hito en el fútbol chileno, sino que también fue el escenario donde comenzaron a gestarse las diferencias que, con el tiempo, derivarían en un distanciamiento irreversible.
Beccacece reveló que no tiene contacto directo con Sampaoli, aunque un vínculo familiar aún los une: su hija es ahijada del exentrenador de la selección chilena. “Yo no volví a hablar con él. Mi hija sí, es su ahijada. Fue al partido de Newell’s con Talleres, estuvo con él, pero yo no. Considero que se terminó una etapa de 13 años hermosos que he compartido con él donde realmente fue un compañero de la vida”, afirmó Beccacece.
El quiebre no fue abrupto. Según explicó el propio Beccacece, las divergencias se acentuaron cuando decidió iniciar su carrera como entrenador principal, dirigiendo a Universidad de Chile y posteriormente a Defensa y Justicia, mientras Sampaoli continuaba su trayectoria en Europa.
Un reencuentro temporal ocurrió cuando Sampaoli asumió la dirección técnica de la selección argentina y lo invitó a unirse a su equipo. Pese a no estar inicialmente convencido, Beccacece aceptó la propuesta.
“El fútbol nos juntó y vivimos cosas muy lindas, pero las cosas no terminaron bien. Yo había terminado con él una etapa anterior, ya me había ido a dirigir a La U y después a Defensa. Él estaba en Sevilla y lo llaman para la selección y me invita a participar, pero las cosas no terminaron bien, no salieron bien. Creo que lo mejor era terminar ahí ese vínculo. No he vuelto a hablar. Eso no quita lo vivido”
El exseleccionador de Ecuador añadió que su decisión de regresar al lado de Sampaoli estuvo impulsada principalmente por la lealtad y el deseo de culminar de buena forma una etapa significativa en su vida. “Yo fui por lealtad, la verdad es que no sentía ir, pero tanto me insistió… Cuando me fui a La U, él se había enojado. Cuando le dije que iba a empezar solo no le gustó y vi en esa invitación la posibilidad de decir: te acompaño en este sueño de tu vida, terminamos bien y después yo sigo mi camino”, comentó.
Beccacece recordó que en aquel momento gozaba de un buen presente al frente de Defensa y Justicia. Consideró que dejar ese proyecto para acompañar a Sampaoli fue una muestra de la lealtad que siempre caracterizó su relación. “A veces los finales son malos y no está mal. Cuando volví a la Argentina, me estaba yendo bárbaro en Defensa, y para mí este gesto de dejar todo eso para acompañar a Jorge era suficiente como para mostrar la lealtad que siempre digo que tengo”, concluyó.
Con estas declaraciones, Beccacece da por terminada una de las duplas técnicas más emblemáticas y exitosas en la historia reciente del fútbol chileno.