El Partido de la Gente (PDG) se ha posicionado nuevamente como un actor decisivo en la Cámara de Diputados, esta vez ante la posible acusación constitucional contra el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat. Internamente, la bancada mantiene diversas opiniones y aún no ha fijado una postura oficial respecto al libelo.
Mientras algunos parlamentarios están listos para apoyar la iniciativa, otros prefieren esperar a conocer los detalles del documento antes de decidir. Un grupo también se opone abiertamente a la acusación. La definición clave se tomará este lunes, cuando el comité del PDG se reúna para votar internamente la posición de la bancada. En esa misma instancia se resolverá si los diputados podrán usar sus “green cards”, que permiten votar de forma distinta a lo acordado por el partido.
Entre quienes se inclinan por no respaldar la acusación se encuentran los diputados Zandra Parisi y Pamela Jiles, junto con el jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela. Sin embargo, Valenzuela, representante de la región de Valparaíso, aclaró que si no se logra una mayoría clara en la votación interna, los parlamentarios tendrán libertad de acción. “Si el Partido de la Gente hubiese estado en el Ejecutivo, el ministro hubiese estado fuera a las 24 horas. Cada uno pone su voto y, cuando no se logra una mayoría considerable, finalmente decidimos dar una libertad de acción, ya que no se pueden dar órdenes de partido”, afirmó.
“Si el Partido de la Gente hubiese estado en el Ejecutivo, el ministro hubiese estado fuera a las 24 horas. Cada uno pone su voto y, cuando no se logra una mayoría considerable, finalmente decidimos dar una libertad de acción, ya que no se pueden dar órdenes de partido”
Un factor que genera inquietud en los legisladores es la seriedad de los delitos cometidos por los condenados que obtuvieron rebajas de penas. Algunos consideran que votar en contra de la acusación podría ser interpretado por la opinión pública como un respaldo a los beneficios otorgados, lo que implicaría un costo comunicacional “evitable”.
Por su parte, el diputado Fabián Ossandón indicó que la bancada analizará todos los antecedentes para decidir las medidas a respaldar, sin descartar la posibilidad de apoyar el libelo contra Fernando Rabat. “Como bancada de la gente, estamos evaluando todos los antecedentes en su mérito para definir qué acciones impulsaremos o respaldaremos, incluida una eventual acusación constitucional”, precisó.
La decisión del PDG es crucial para el futuro de la ofensiva contra el ministro de Justicia. Para que la acusación constitucional sea aprobada en la Cámara y avance al Senado para un juicio político, se requieren 78 votos favorables de los diputados en ejercicio.