El gobernador de la Región Metropolitana (RM), Claudio Orrego, informó este jueves que los gobernadores regionales y el Gobierno del presidente José Antonio Kast están cerca de alcanzar un acuerdo para mantener los fondos regionales. Este anuncio se da en un contexto de intenso debate por el proyecto de Presupuesto 2027.
Orrego hizo estas declaraciones durante su visita a la región del Bío Bío, donde participó en el Congreso de las Regiones 2026. En el marco de este evento, la autoridad metropolitana concedió una entrevista en los estudios de La Radio en Concepción.
El gobernador compartió una “sensación de dulce y de agraz” tras el encuentro con diversas autoridades territoriales del país. Criticó la falta de una agenda clara de descentralización por parte del actual gobierno.
Este es un gobierno que no ha tenido y ni tiene todavía una agenda de descentralización.
Orrego recordó que el propio presidente Kast había sido “muy duro en contra de la existencia de los gobernadores regionales democráticamente electos” durante sus campañas. Subrayó que no percibe un “norte” o una “hoja de ruta” para transferir más competencias a las regiones, sino que, por el contrario, se han “detenido la transferencia de competencias” y “obras” tanto en regiones como en la capital.
Mencionó como ejemplos la paralización del corredor del transporte en Bío Bío y obras como el GAM o la ciclovía de la Alameda en Santiago, que estaban impulsadas por las regiones. “Esa es la parte de agraz, en que yo diría no se ve todavía voluntad política de avanzar en esa línea”, enfatizó.
Sin embargo, la parte “dulce” de la situación radica en el progreso logrado tras semanas de conflicto. Explicó que los 16 gobernadores de Chile estaban en disputa con el gobierno central por la propuesta de disminución presupuestaria y una serie de rigideces impuestas a su gestión.
Gracias a “conversaciones, pero también de disputa pública”, se ha avanzado hacia un acuerdo inminente. Este pacto no solo evitará la reducción de fondos, sino que permitirá mantenerlos e incluso aumentarlos mediante ingresos propios y la venta de activos públicos.
El aspecto crucial del acuerdo es que otorgará “flexibilidades” a los Gobiernos Regionales para que puedan ejecutar sus presupuestos desde el 1 de enero, y no desde marzo o abril como ocurría anteriormente, “sin tanto tutelaje de la Dirección de Presupuestos”.
Consultado sobre el Caso Convenios y su impacto en la autonomía regional, Orrego fue claro. “Todo lo que haya sido irregularidad, comisión de delitos, que se sancione y que se corten las manos”, afirmó. Remarcó que el Caso Convenios se originó en el Ministerio de Vivienda, no en las regiones, cuestionando por qué no se planteó “desmantelar al Ministerio de Vivienda por los errores que cometieron algunos”.
El gobernador reiteró que, en el caso de la Región Metropolitana y sus colegas, no han tenido problemas con “controles en el buen sentido de la palabra, de mayor transparencia”. Sin embargo, criticó la contradicción del gobierno al aumentar el presupuesto general de Chile en 1,5%, mientras se proponía una disminución del 10% al 20% para las regiones.
Subrayó que los gobiernos regionales son quienes actualmente ejecutan obras en las 345 comunas del país, llegando a lugares donde el Estado central no lo hace. “Yo creo que ahí el gobierno se está como pisando la cola en el discurso”, declaró.
Orrego reconoció la dureza de los gobernadores con el gobierno en varias políticas, como la idea del “Chile a medias” que paraliza obras comprometidas por administraciones anteriores. Considera esta una “pésima política de Estado” que genera desconfianza y resulta más costosa a largo plazo.
No obstante, enfatizó que las recientes conversaciones, con ayuda del Senado, los han puesto “ad portas de un acuerdo que es bueno para las regiones”. Este pacto, según él, mantiene los “niveles de transparencia y control” necesarios, pero también facilita la gestión, evitando que la burocracia paralice las obras y “defraude” a la gente.