El expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle alertó que una posible interceptación de un buque chileno por parte de Argentina, en el marco de la controversia por el comercio con las islas Malvinas, podría generar un innecesario deterioro en las relaciones bilaterales. Frei rechazó cualquier tipo de bloqueo económico y enfatizó que el respaldo histórico de Chile a la reclamación de soberanía argentina sobre el archipiélago no implica renunciar al intercambio comercial con sus habitantes.
En una entrevista con la revista especializada Razón Pública, Frei abordó la polémica sobre la posible restricción del transporte marítimo de mercancías desde Punta Arenas hacia las Malvinas, un territorio administrado por Reino Unido cuya soberanía es reclamada por Argentina. Consultado sobre la intención de bloquear dicho comercio, el exmandatario expresó su desacuerdo y advirtió sobre las repercusiones que tal medida tendría para Chile, especialmente para la Región de Magallanes.
“No lo comparto. Restringir el transporte de alimentos, medicamentos, materiales o repuestos afectaría el legítimo comercio exterior de Chile y los intereses económicos de la Región de Magallanes”
El expresidente recordó la posición histórica de Chile de apoyo a la reclamación argentina sobre las Malvinas, pero subrayó que esto no significa aceptar limitaciones económicas contra los residentes del archipiélago. “Chile ha respaldado de manera invariable desde 1990 la reclamación argentina de soberanía en Malvinas, tanto en el Comité de Descolonización como en la Asamblea General de la ONU, incluso patrocinando las distintas resoluciones, pero ello no supone aceptar un bloqueo económico ni renunciar al comercio con los habitantes de las islas”, sentenció.
En este contexto, Frei cuestionó la posibilidad de que Argentina aplique unilateralmente normativas internas para restringir la navegación de embarcaciones chilenas. “Una norma interna argentina no puede imponerse unilateralmente ni desplazar las reglas internacionales de navegación”, enfatizó.
Fue entonces cuando Frei formuló su principal advertencia sobre las consecuencias de una eventual intervención argentina contra una embarcación nacional. “La interceptación arbitraria de una nave chilena generaría una controversia y, en el ámbito diplomático, deterioraría innecesariamente nuestra relación bilateral”, afirmó.
A pesar de sus objeciones a un posible bloqueo comercial, Frei valoró los avances en la cooperación entre Chile y Argentina en diversas áreas, destacando proyectos energéticos y mineros, además del trabajo conjunto en seguridad, conectividad fronteriza y agricultura. También rememoró que durante su administración se impulsaron acuerdos de integración con el entonces presidente argentino Carlos Menem, como la asociación de Chile al Mercosur en 1996, la interconexión gasífera y el Tratado de Integración Minera.
En otra sección de la entrevista, el expresidente manifestó su preocupación por el debilitamiento de la política exterior de Estado, atribuyendo este fenómeno a la creciente polarización política y a la influencia de las diferencias ideológicas en las relaciones internacionales. “Lamentablemente, este entendimiento se ha debilitado por la creciente polarización interna y la proyección de las diferencias ideológicas al ámbito internacional”, advirtió.
Según Frei, temas como los derechos humanos, la migración, la integración regional y las relaciones con Estados Unidos, China y ciertos gobiernos latinoamericanos son abordados cada vez más desde las identidades políticas de cada sector. El exmandatario también criticó los criterios utilizados en algunos nombramientos diplomáticos durante los últimos años.