El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas dictó una condena de 5 años de presidio contra Miguel Ángel Pérez por el delito de homicidio simple en grado de frustrado. La sentencia se aplica por haber atropellado al novio de su expareja, Sebastián Moil Levill, en diciembre de 2025, causándole graves lesiones.
A pesar de la condena, los magistrados acordaron de manera unánime que Pérez cumplirá la pena bajo un régimen de libertad vigilada intensiva. Esta medida implica que el sentenciado estará bajo el control de Gendarmería de Chile, buscando favorecer su reinserción social y laboral.
Una medida accesoria obligatoria impuesta durante todo el período de la condena es la prohibición absoluta de comunicarse o acercarse a la víctima, Sebastián Moil Levill.
Los hechos que derivaron en esta sentencia ocurrieron a principios de diciembre de 2025, en el sector sur de la capital magallánica. En esa ocasión, Pérez se presentó en el domicilio de los afectados, donde primero causó destrozos en la propiedad. Posteriormente, embistió a Moil Levill con su automóvil.
El atropello provocó a la víctima graves secuelas, incluyendo una fractura en la base del cráneo y politraumatismos severos. Tras la lectura de la sentencia, el tribunal revocó la prisión preventiva que mantenía a Pérez y decretó su salida con medidas de arraigo nacional, prohibición de acercamiento y firma quincenal, a la espera de que el fallo quede firme.
El abogado defensor, Juan José Srdanovic Arcos, expresó su satisfacción por la acogida de sus peticiones subsidiarias. Destacó que la irreprochable conducta anterior de su representado fue clave para obtener el beneficio de libertad vigilada, marcando una diferencia sustancial respecto a cumplir la pena en prisión. Srdanovic Arcos también advirtió que cualquier incumplimiento de las exigencias judiciales podría revocar dicho beneficio sustitutivo.