El Manuscrito Voynich, un enigmático códice de más de 240 páginas y unas 38.000 palabras escritas en un sistema indescifrable, ha desconcertado a expertos durante más de un siglo. Con extrañas ilustraciones de plantas desconocidas, diagramas astronómicos y figuras humanas en baños, este objeto ha sido un foco de misterio para investigadores de todo el mundo.
Sin embargo, un reciente estudio publicado en la revista Digital Medievalist, realizado por Colin Layfield de la Universidad de Malta y Lisa Fagin Davis, directora ejecutiva de la Academia Medieval de América, sugiere una posible explicación: el libro podría haber sido encuadernado incorrectamente.
Conocido oficialmente como el Manuscrito Cifrado de Beinecke (Beinecke MS 408), el códice se caracteriza por su escritura, el “voynichés”, y sus seis secciones temáticas. Estas incluyen textos sin ilustraciones (posibles recetas), dibujos de plantas y hierbas medicinales, escenas de baños, y diagramas cosmológicos y astrológicos.
Durante años, se especuló sobre autores como Roger Bacon o Leonardo da Vinci, aunque la datación por carbono sitúa el pergamino entre 1404 y 1438, descartando a Bacon, quien vivió en el siglo XIII. Las ilustraciones, con elementos arquitectónicos como almenas “en cola de golondrina” y motivos zodiacales, sugieren un posible origen en el norte de Italia o el sur de Alemania.
El recorrido histórico del manuscrito es notablemente preciso, comenzando con el emperador Rodolfo II, quien lo adquirió por 600 ducados de oro. Tras pasar por manos de boticarios y alquimistas, fue comprado en 1912 por el librero Wilfrid Voynich y desde 1969 se encuentra en la biblioteca Beinecke de Yale, habiendo sido exhibido solo una vez en 2014-2015.
La nueva investigación se centra en la disposición de las páginas. Davis notó inconsistencias en la caligrafía y dibujos que reaparecían tras numerosas páginas, lo que la llevó a sospechar que el orden actual no era el original. Para validar esta hipótesis sin descifrar el texto, el equipo empleó el análisis semántico latente (LSA), una técnica útil para comparar textos con pocos datos, como en este caso.
Al comparar bloques de texto del Voynich con obras conocidas como el Bestiario de Aberdeen, los investigadores encontraron similitudes estadísticas que no coincidían con la disposición actual. Su teoría es que el manuscrito se componía originalmente de “singuliones” (hojas dobladas y apiladas) y fue encuadernado de forma errónea en el siglo XV, colocando estos singuliones uno dentro del otro, alterando su secuencia lógica.
Davis argumenta que esto no solo resolvería un rompecabezas, sino que también desafiaría la idea de un “genio solitario” detrás de la obra, sugiriendo un esfuerzo colectivo con hasta cinco escribas distintos. Comparaciones con coranes medievales del norte de África, con una disposición similar, insinúan que el Voynich podría haber sido un libro de saberes populares femeninos, dado el tipo de ilustraciones que abarca: el sistema reproductivo femenino, plantas medicinales y astrología.
Esta nueva perspectiva podría ser clave para desentrañar el significado de uno de los manuscritos más misteriosos de la historia.