La llegada del delantero chileno Lucas Assadi al AIK de Estocolmo, Suecia, ha generado un profundo escándalo debido a las dudas que rodean las negociaciones de su traspaso. La investigación del medio sueco Expressen reveló que una agencia chilena cerró el trato, a pesar de que la empresa sueca 11 Management se atribuye un rol clave en la operación.
Según la publicación, varios empleados del AIK han manifestado su preocupación por la forma en que se gestionó la transferencia y el destino real de la comisión del agente. La inquietud radica en la estrecha relación de 11 Management con la agencia Universal, cuyo líder en Suecia, Masireh Jadama, enfrenta cargos por blanqueo de capitales agravado y fraude.
Los trabajadores del AIK temen que figuras cercanas a Universal hayan recuperado influencia y obtenido beneficios económicos a través de la venta de jugadores. Cabe destacar que el club decidió cesar sus negocios con Universal en 2023, tras repetidas indagaciones sobre sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
La investigación también apunta a otro chileno-sueco, Stefan Silva, por su aparición repentina en las negociaciones. Su intervención provocó un inesperado aumento en la comisión solicitada, lo que estuvo a punto de frustrar el fichaje de Assadi. Silva carece de licencia de agente FIFA y, durante su carrera como jugador, fue representado por Universal, manteniendo estrechos lazos con sus principales figuras.
En los últimos años, Silva se ha presentado como representante de 11 Management ante clubes de la liga sueca. Pese a haber sido visto acompañando a Assadi en su llegada al AIK, negó cualquier injerencia en el fichaje, afirmando que solo ayudó al jugador a adaptarse al país. Asimismo, Silva desmintió trabajar para Universal, asegurando haber brindado “servicios de consultoría” a 11 Management en varias ocasiones.