La Dirección Regional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) en el Biobío no descarta que las descargas de aguas servidas sean una de las principales causas del derrumbe que cortó la carretera Fernando Maira en Lota.
El director del organismo, Alejandro Sandoval, comentó que la hipótesis de que el colapso del cerro se deba a la acumulación de aguas servidas, sumado a las lluvias, cobra cada vez más fuerza.
Esto se debe a que el sector afectado, ubicado a orillas de la quebrada del cerro, carece históricamente de alcantarillado y sistemas de saneamiento para aguas servidas. Esta situación ha obligado a los vecinos a construir pozos y a descargar sus aguas directamente en el terreno del cerro.
Esta condición persiste desde hace décadas y, según el diálogo con los afectados, no está ligada a irregularidades en la tenencia de las viviendas, sino a una deficiencia estructural en su infraestructura sanitaria.
Mientras tanto, la ruta ex 160 permanece cortada a la altura del sector Gabriela Mistral. Las lluvias recientes han provocado pequeños desprendimientos adicionales hacia la calzada, lo que mantiene la precaución en la zona.
El alcalde de Lota, Jaime Vásquez, está a la espera de los resultados de los estudios técnicos que determinarán el origen preciso de la emergencia, registrada hace una semana. Estos análisis son cruciales para definir una solución definitiva y a largo plazo.
Los análisis técnicos para esclarecer las causas y buscar soluciones están siendo realizados por equipos especializados del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Se espera que estos informes arrojen luz sobre las medidas necesarias para restablecer la normalidad en la carretera.