Eduardo Pizarro, un productor de 46 años nacido en Ovalle, se ha consolidado como un referente del cine en el norte de Chile. Con más de dos décadas de trayectoria, ha impulsado la creación audiovisual en la Región de Coquimbo, posicionándose como una figura clave en el panorama cinematográfico nacional.
Pizarro destaca por su capacidad de emprendimiento y gestión, logrando poner en marcha la maquinaria cinematográfica regional. Ha facilitado el trabajo de realizadores y llevado producciones a comunidades del interior, consciente de las dificultades que enfrentan los creadores fuera de la capital.
Como gestor cultural, ha abierto espacios para quienes sueñan con hacer del cine un oficio. Su labor ha sido fundamental para potenciar el talento local y expandir las oportunidades en el sector.
Una de sus contribuciones menos conocidas, pero significativas, fue su rol en la revalorización del fotógrafo chileno Sergio Larraín. Desde joven, Pizarro lo conocía en Ovalle, intercambiando ideas y recibiendo consejos estéticos. Se dedicó a visibilizar su figura mucho antes de que Larraín se convirtiera en un ícono para el mundo de la fotografía.
Pizarro sirvió de puente entre Larraín y otros cineastas, transformando el Valle del Limarí en un punto de interés cultural gracias a su conexión con el renombrado fotógrafo.
Su carrera como realizador incluye documentales como “Estación de ferrocarriles y la maestranza de Ovalle” (2002), “Mitos y leyendas del Limarí” (2004), “Construyendo el olvido” (2005) y la serie “Encantos del Limarí” (2007). También incursionó en la ficción con el cortometraje “El lugar de la felicidad” (2010).
Actualmente, Pizarro consolida su trayectoria como productor ejecutivo al frente de Latente Films. Ha sido el productor general de la película “Mil pedazos” (2026), dirigida por Sergio Castro y protagonizada por Daniel Muñoz y Paola Giannini, obra que ya fue estrenada en el festival de cine de Málaga.
Es también el fundador del Festival Internacional de Cine de La Serena (FECILS), que este año celebra su doce aniversario. Por sus ediciones han desfilado las principales figuras del audiovisual chileno, desde actores y directores hasta compositores y técnicos.
FECILS se distingue por su enfoque cercano al público, llevando el cine a centros culturales, colegios y a la comunidad regional, con el objetivo de democratizar el acceso al séptimo arte.
En 2024, a través de Latente Films, inauguró la Sala Latente en el corazón de La Serena. Este espacio, dedicado a la producción, enseñanza y exhibición de cine, funciona también como el centro neurálgico del festival y es un testimonio de la vitalidad del cine en la Región de Coquimbo.
Eduardo Pizarro y FECILS continúan haciendo patria cinematográfica desde el norte, demostrando que, como el propio Godard sugirió, un productor puede ser un verdadero artista.