Ante las tormentas eléctricas que afectan a la zona central de Chile, resulta crucial conocer las medidas de seguridad para evitar riesgos fatales. Aunque la probabilidad de ser alcanzado directamente por un rayo es baja, la exposición durante estos fenómenos puede tener consecuencias graves. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) enfatiza la importancia de buscar refugio en edificaciones sólidas y mantenerse alejado de espacios abiertos.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), a través de su Guía de seguridad ante rayos, detalla acciones específicas a evitar. Entre ellas, resalta el peligro de refugiarse bajo árboles aislados, ya que pueden atraer descargas. También desaconseja acercarse a cerros, cumbres, canchas y terrenos despejados, donde la exposición a un rayo aumenta significativamente.
Además, es fundamental evitar el contacto con estructuras metálicas como alambrados, postes, antenas, herramientas y maquinaria. Las líneas eléctricas y telefónicas, al igual que las cañerías y el agua corriente, pueden propagar una descarga eléctrica, por lo que se debe mantener distancia. Asimismo, se aconseja no manipular aparatos conectados a la corriente y desconectar preventivamente los dispositivos enchufables antes de la tormenta.
Permanecer en el interior de un refugio es vital, lejos de ventanas y balcones. No se deben practicar deportes al aire libre, suspender actividades en piscinas, ríos, lagos y el mar, así como excursiones o faenas en zonas expuestas. Una advertencia clave es no confiar en que la tormenta ha terminado solo porque cesó la lluvia; los rayos pueden caer incluso a distancia del centro de la precipitación. Se recomienda esperar al menos 30 minutos después del último trueno antes de retomar actividades al aire libre.
Juan Basaez, presidente nacional del Colegio de Prevención de Riesgos AG, en conversación con Expreso Bio Bio, alertó sobre el peligro de portar objetos metálicos, incluyendo paraguas, ya que estos pueden canalizar un rayo. También criticó a quienes salen a grabar durante las tormentas, señalando que “es como decirle (a un rayo) vengan, aquí estoy”.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) estiman una probabilidad de una entre 500.000 de ser alcanzado por un rayo en un año determinado en ese país. Esta cifra, que no es directamente aplicable a Chile, subraya que el riesgo individual varía según la ubicación, la exposición y las actividades. Por ello, la prevención sigue siendo la medida más efectiva: buscar refugio de inmediato al ver relámpagos o escuchar truenos y seguir las alertas oficiales.