La partida presupuestaria destinada al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) sufrió un revés este martes al ser rechazada durante la discusión de la Ley de Presupuestos 2027. La votación, que resultó en un triple empate, se produjo en un contexto de diversas emergencias que han afectado a varias regiones del país, lo que ha intensificado las críticas sobre la asignación y ejecución de fondos públicos para catástrofes.
A pesar del rechazo inicial, la asignación de recursos para Senapred aún puede ser reinsertada en el presupuesto durante su tramitación en la Comisión Especial Mixta de Presupuestos. Esta instancia está conformada por 13 senadores y 13 diputados, donde el Gobierno mantiene una mayoría que podría facilitar la restitución de los fondos.
Sin embargo, la posible restitución podría generar nuevas discusiones. El Gobierno ha argumentado que gran parte de los recursos originalmente recortados a Senapred correspondían a fondos que no habían sido solicitados desde el Programa de Gestión del Riesgo de Desastres del servicio. En contraste, la oposición ha insistido en que el Ejecutivo debería asumir la responsabilidad directa de asignar y ejecutar dichos recursos, en lugar de delegar esa tarea a los municipios.
Si la partida volviera a ser rechazada en la discusión en Sala, la normativa establece que se mantendría la propuesta original presentada por el Gobierno. Esto significa que aún hay margen para incorporar modificaciones a lo largo del proceso de tramitación presupuestaria.
Sobre esto se refirió el senador Renzo Trisotti (REP), quien indicó que, si se miran las partidas de manera integral, se evidencia un aumento marginal. “Por lo tanto, uno esperaría que se tome en consideración esto”, señaló. “Por supuesto que todos queremos más recursos para un año que ha sido especialmente complejo. Lamentablemente, se gana con votos y espero que durante el resto de la tramitación podamos llegar a un acuerdo en que estén todos los recursos, pero con mucha eficiencia, que hoy día es uno de los elementos fundamentales en cada una de las partidas y en los énfasis que está poniendo el gobierno”.
La discusión actual pone de manifiesto la tensión entre la necesidad de mayores recursos para enfrentar desastres y la exigencia de una gestión más eficiente de estos, un debate que continuará en las próximas etapas legislativas.