El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región Metropolitana dictaminó que el proyecto de data center de Google en Cerrillos no requerirá someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Este paso es crucial para la iniciativa, valorada en 200 millones de dólares, que previamente enfrentó objeciones ambientales.
La compañía reformuló el diseño de su centro de datos. Según la resolución divulgada por BNamericas, el proyecto se levantará en un terreno de aproximadamente 23 hectáreas con una superficie de 32.412 m², y se desarrollará en cuatro fases.
Para su operación, el diseño contempla 44 grupos electrógenos diésel para respaldo y 63 chillers enfriados por aire, eliminando así el consumo de agua. La energía se suministrará a través de una línea de 110 kV de unos 400 metros hasta la subestación Chena, complementada por una subestación interna.
El SEA argumentó que el proyecto no presenta motivos para ingresar al SEIA en aspectos relacionados con el almacenamiento de aguas de lluvia, combustible o energía eléctrica. La decisión pone fin a un proceso de tramitación que se extendió por más de seis años.
La resolución del SEA llega después de que Google obtuviera una aprobación ambiental en febrero de 2020, la cual fue anulada parcialmente en febrero de 2024 por el Segundo Tribunal Ambiental, tras reclamaciones de vecinos y organizaciones. Las objeciones iniciales se centraban en la proyectada extracción de 169 litros por segundo del acuífero Santiago Central.
Google renunció a esa autorización en julio de 2024 y reingresó el proyecto con enfriamiento por aire.
Es fundamental aclarar que esta resolución del SEA no equivale a una autorización final de la obra. El documento, fechado el 16 de octubre, subraya que el pronunciamiento del organismo no otorga derechos ni exime a Google de cumplir la normativa ambiental vigente y de obtener los permisos sectoriales requeridos para la construcción y operación del data center.