La Federación Centro Sur de Camioneros, con sede en Los Ángeles, ha expresado su profunda disconformidad con las medidas implementadas por el Gobierno para enfrentar el persistente aumento en los precios de los combustibles, calificándolas de “tardías e insuficientes”. Esta posición, articulada por su presidente Freddy Martínez, subraya la preocupación del sector ante un problema que, según ellos, no está siendo abordado de raíz.
Martínez enfatizó que el incremento en el valor del diésel ha sido sostenido y alarmante. Desde marzo, el petróleo ha pasado de costar 900 pesos a alcanzar los 1.500 pesos, lo que representa un alza de 600 pesos por litro. Los camioneros han solicitado al Gobierno que renuncie a la recaudación de impuestos sobre esta diferencia, específicamente el IVA y el impuesto específico, para mitigar el impacto en sus operaciones.
El dirigente de la federación argumentó que el Gobierno parece estar obteniendo mayores ingresos fiscales en un contexto de crisis que afecta directamente a la actividad del transporte. Además, Martínez criticó que en las mesas de negociación no se esté considerando la participación de los grandes generadores de carga, actores clave en la cadena de valor.
Según la organización, los pequeños y medianos transportistas, que constituyen una parte vital del sector, no están siendo escuchados en la búsqueda de soluciones. La situación ha llevado a que varios camiones de carga dejen de operar en distintas zonas del país debido a la insolvencia económica de sus dueños, evidenciando la gravedad de las alzas sostenidas del diésel y la ineficacia de las medidas actuales.