En el séptimo aniversario del estallido social del 18 de octubre de 2019, Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista (PC), reiteró su respaldo a las demandas que catalizaron las movilizaciones. Advirtió que la falta de respuestas a estas exigencias ciudadanas mantiene latente el riesgo de que el descontento se acumule, generando una “olla a presión” social.
Durante la conferencia nacional de la colectividad, Carmona sostuvo que las razones que impulsaron las protestas siguen siendo válidas. Hizo un llamado a las autoridades a abordar las profundas desigualdades y exclusiones que, a su juicio, fueron el motor del movimiento. “Tenía razones de inequidad, de desigualdad y exclusión. Si no se atienden esas razones, no hay magia que haga que la gente pueda contener su impotencia, su rabia ni canalizar su inquietud. Llamamos que con urgencia se atiendan”, declaró ante la prensa.
El dirigente comunista enfatizó la necesidad de no limitar el análisis del 18-O a los episodios de violencia, sino de concentrarse en las reivindicaciones sociales que estuvieron en su origen. “No nos quedemos en la expresión que desnaturalizó ese proceso, sino en la esencia que lo provocó”, manifestó.
Carmona defendió el carácter espontáneo del estallido social, rechazando la idea de una planificación. Subrayó que el movimiento surgió de la ciudadanía, evidenciando una capacidad de autoconvocatoria sin precedentes. “Tuvo tal fuerza que fue capaz de hacer lo que no había hecho ningún movimiento antes, con un nivel de autoconvocatoria del mundo social y sindical ejemplar”, afirmó.
Según el presidente del PC, las protestas se manifestaron inicialmente a través de diversas expresiones ciudadanas y culturales, antes de que factores externos alteraran su sentido inicial. Insistió en la urgencia de dar respuestas concretas a las demandas pendientes para evitar una nueva acumulación de malestar social. “Creo que hay que tomar nota que hay temas pendientes que son muy urgentes, legítimos y que no queremos que por falta de canalizar, de atender, de dar respuesta, sea una olla a presión que no permita un camino de salida como el que debiera proponerse desde las autoridades”, añadió.
Respecto a las críticas de algunos sectores del oficialismo que han vinculado al PC con la violencia durante el estallido, Carmona rechazó tajantemente esas acusaciones. Emplazó a quienes hoy forman parte del Gobierno a asumir sus propias responsabilidades. “No usen retruques que son ya un poquito conocidos para tratar de desentenderse de su responsabilidad. Los comunistas somos responsables de hacerle aportes a la convivencia civilizatoria de la sociedad chilena”, sostuvo.
Asimismo, calificó esas declaraciones como una provocación destinada a generar una reacción de su partido. “No damos lugar, no aceptamos lo que considero yo una provocación a ver si el Partido Comunista reacciona y se hace cargo de calificaciones que en forma intencionada hace un sector que está hoy día en el gobierno”, complementó.
Finalmente, Carmona abordó la discusión sobre posibles indultos a condenados por violaciones a los derechos humanos, incluso por edad o enfermedad, expresando su rotundo rechazo. “No hay derechos ni beneficios carcelarios para quienes son criminales de lesa humanidad”, sentenció, reafirmando la postura del Partido Comunista en este tema sensible.