La Justicia argentina solicitó formalmente a la FIFA explicaciones sobre una serie de transferencias de casi 190 mil dólares destinadas a Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Este requerimiento se enmarca en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que lleva adelante el juez federal Ariel Lijo, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita.
El exhorto judicial enviado a Suiza exige que la FIFA detalle “la totalidad de los pagos, honorarios, dietas, viáticos o cualquier otra suma abonada al nombrado desde 2016”. También busca identificar los cargos o comisiones que originaron estos movimientos y las cuentas de destino.
Entre los puntos bajo sospecha figuran tres transferencias que sumaron US$ 189.577,18, acreditadas en una cuenta de Tapia en el Banco Credicoop entre diciembre de 2018 y marzo de 2020. Estas operaciones corresponden a giros por US$ 49.585,53 el 19 de diciembre de 2018; US$ 124.583,56 el 27 de junio de 2019; y US$ 15.408,09 el 27 de marzo de 2020, esta última liquidada en pesos por $985.049,15.
La fiscalía identificó a “FEDERATION INTERNAT.”, con origen en Suiza, como la entidad ordenante. La Justicia busca esclarecer si estas sumas corresponden a funciones o comisiones específicas dentro de la estructura de la FIFA, coincidiendo la diligencia con la presencia de Tapia en Zúrich para actividades institucionales y una reunión con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
El expediente también investiga 37 acreditaciones bancarias del Sindicato de Choferes de Camiones por $1.494.678,79 en una cuenta sueldo de Tapia, entre enero de 2016 y enero de 2019. Se solicitó al gremio, liderado por Hugo Moyano, información sobre las funciones, salarios y conceptos de estos pagos, así como el legajo completo de Tapia.
La AFA también debe proporcionar detalles sobre el uso de tarjetas corporativas a nombre de Tapia, sus consumos y las reglas de uso. Adicionalmente, se pidieron informes sobre transferencias por $1.476.000 a cuentas del dirigente entre 2020 y 2023, y sobre los $30 millones que Tapia declaró haber recibido como viáticos.
Una tercera arista de la investigación se centra en Paola Moyano, exesposa de Tapia e hija de Hugo Moyano. El juez Lijo ordenó el levantamiento de sus secretos fiscal, bancario y bursátil. Un hecho relevante es el depósito en efectivo de US$ 620.000 y la apertura de una caja de seguridad a nombre de ambos el 12 de febrero de 2019, mismo día en que Moyano fue incorporada como firmante de cuentas de Tapia. La fiscalía argumenta que la mayoría de los bienes de Tapia en sus declaraciones juradas son de carácter ganancial, justificando la ampliación de las medidas a su exesposa.