Un superpetrolero que transportaba más de dos millones de barriles de crudo sufrió una fuerte explosión y posterior incendio al chocar con una mina naval. El incidente ocurrió este sábado en el estrecho de Ormuz, según informó la Guardia Revolucionaria iraní, en un contexto de al menos cinco sucesos similares reportados por Irán en la última semana en la misma zona.
De acuerdo con la Armada de la Guardia Revolucionaria, el buque intentaba cruzar el estrecho por una ruta no autorizada cuando impactó con la mina. La agencia Tasnim recogió el comunicado, aunque la versión iraní no ha podido ser verificada de forma independiente hasta el momento. Las autoridades iraníes no han especificado la bandera del petrolero ni el estado o paradero de su tripulación.
El cuerpo militar iraní acusó al petrolero de haber apagado sus sistemas de posicionamiento y radar para realizar “maniobras de engaño”. Afirmó que estas acciones contaron con el “apoyo del Ejército estadounidense”, al que calificó de “contrabandista y terrorista”. Por su parte, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y la organización de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) no han emitido comentarios inmediatos sobre el suceso.
El estrecho de Ormuz está cerrado y el destino de los buques que incumplan las normas iraníes de navegación en este paso será arder en el fuego de su confianza en el Ejército terrorista estadounidense.
Esta es al menos la quinta colisión de buques con minas navales que las autoridades iraníes comunican en el estrecho de Ormuz y sus alrededores durante la última semana. La UKMTO, en su informe semanal, registró 12 ataques contra embarcaciones, sumando 135 incidentes marítimos desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, de los cuales 114 resultaron en daños a buques y 76 en heridos o fallecidos en el mar.
Además, la UKMTO indicó que el tráfico marítimo por el estrecho se mantiene aproximadamente un 70% por debajo de los niveles previos al conflicto. Desde el comienzo de la guerra, Irán ha dificultado la navegación en la zona con amenazas y ataques, siendo acusado de colocar minas en puntos clave de esta ruta. En respuesta, Estados Unidos ha impuesto un bloqueo a los puertos iraníes para privar al país de ingresos petroleros, y también ha atacado buques comerciales.