China y Corea del Norte abrieron oficialmente el nuevo puente sobre el río Yalu, una infraestructura fronteriza que conecta Dandong (China) con Sinuiju (Corea del Norte) y que, a pesar de estar terminado en 2014, permaneció casi 12 años sin uso. La inauguración, largamente postergada, permitirá ampliar el transporte por carretera y aliviar el tráfico del antiguo Puente de la Amistad.
La agencia estatal Xinhua confirmó que la ceremonia se realizó por videoconferencia, con la participación de los primeros ministros Li Qiang, por China, y Pak Thae-song, por Corea del Norte. Con esta apertura, el paso fronterizo ya está habilitado para el tráfico vehicular.
El puente, de unos tres kilómetros de extensión y cuatro carriles, fue financiado por China. Su construcción se inició en 2010 y finalizó en 2014, pero su puesta en marcha se demoró debido a la falta de carreteras de acceso e instalaciones aduaneras en el lado norcoreano.
Durante la ceremonia, el primer ministro chino, Li Qiang, destacó que esta obra se convertirá en un “nuevo símbolo” de la amistad entre ambos países y que impulsará la cooperación económica y comercial. Instó a ambas naciones a “mejorar la conectividad”, explotar el potencial de las zonas fronterizas y agilizar los trámites aduaneros, señalando que las relaciones bilaterales entran en una “nueva etapa”.
Por su parte, la portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, había anticipado que la apertura del puente dinamizaría los intercambios económicos y comerciales, así como los contactos entre sus poblaciones, fortaleciendo la amistad bilateral.
Esta inauguración ocurre en un momento de creciente acercamiento entre Pekín y Pionyang. Se intensificaron los contactos tras la visita de Estado del presidente chino Xi Jinping a Corea del Norte en junio, la primera en siete años. En ese viaje, Xi y el líder norcoreano Kim Jong-un acordaron iniciar un “nuevo capítulo” en sus relaciones, reafirmado en julio con el 65º aniversario de su Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua.
China es el principal socio político y económico de Corea del Norte, con quien comparte una frontera de más de 1.400 kilómetros. Este paso fronterizo representa un avance en un contexto de fortalecimiento de los lazos de Pionyang con Moscú.