La 33ª versión del Festival Internacional de Cine de Valdivia (FICValdivia) tuvo una inauguración marcada por el tenso ambiente, luego de que el representante del Gobierno en la ceremonia fuera recibido con pifias y consignas. El evento, realizado en el Teatro Cervantes de Valdivia, vio cómo el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Hugo Ortiz de Filippi, enfrentó el rechazo del público.
Ortiz de Filippi, quien asistió en reemplazo del ministro Francisco Undurraga, fue interpelado apenas subió al escenario para su discurso protocolar. Parte de los asistentes comenzó a manifestar su descontento por los recortes presupuestarios anunciados para el sector cultural, según lo registrado en la transmisión oficial. Durante su intervención, se escucharon frases como “No a los recortes” y “mentirosos”, mientras el público golpeaba el suelo con los pies, dificultando que se escucharan las palabras de la autoridad.
Ante la escalada de las protestas, el director del FICValdivia, Raúl Camargo, intervino para pedir calma y permitir que el representante del Ejecutivo finalizara su discurso.
“Es importante que manejemos los códigos de permitir escuchar a las autoridades, independiente de nuestras diferencias, porque la importancia de esta democracia tiene que ver justamente con eso”, señaló Camargo.
Tras el llamado a la calma, Ortiz de Filippi pudo concluir su intervención. Posteriormente, la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann, también se refirió a la polémica por la reducción de fondos destinados a la cultura, defendiendo la necesidad del financiamiento público para el sector.
“Recortar en cultura no es ahorrar, sino que, por sobre todas las cosas, es hipotecar nuestra propia identidad nacional”, sostuvo Amtmann, quien añadió que el municipio ha mantenido su financiamiento cultural pese a sus propios ajustes presupuestarios.
La controversia surge en el contexto de la discusión del proyecto de Ley de Presupuestos 2027. Este propone una disminución del 10,1% en los recursos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. La propuesta plantea que el presupuesto de la cartera pase de $489.899 millones en 2026 a $440.518 millones en 2027, lo que implica una reducción de $49.381 millones. Programas clave como el Pase Cultural verían sus recursos reducidos en un 50,8%, y el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, en un 17,6%, sumado a otras reducciones en iniciativas de inversión cultural y patrimonial.