Tras el aluvión que afectó al sector de San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, anunció que el Gobierno evalúa la compra de radares meteorológicos. El objetivo es mejorar la precisión de los pronósticos, a pesar de que defendió el actual desempeño de los organismos encargados del monitoreo.
En una entrevista con Radio Cooperativa, Pavez destacó el trabajo del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y la Dirección Meteorológica de Chile. Afirmó que las capacidades actuales del país para seguir los sistemas frontales, asociados al fenómeno de El Niño, “han estado completamente a la altura”.
Sin embargo, el subsecretario explicó que la incorporación de nuevos equipos permitiría anticipar con mayor detalle los cambios repentinos que pueden experimentar los sistemas meteorológicos. “Muchas veces los sistemas frontales, por condiciones determinadas, van mutando en el minuto”, sostuvo la autoridad.
Respecto al evento en San Carlos de Apoquindo, Pavez detalló que la intensa concentración de lluvias en un corto período se debió a que la nube “se quedó detenida y por eso cayó mucha agua en poco tiempo”. Los radares, según indicó, ofrecerían la capacidad de observar estos fenómenos con mayor precisión y detectar a tiempo las variaciones en su comportamiento.
La iniciativa para adquirir estos instrumentos fue planteada para avanzar durante el próximo año. No obstante, Pavez advirtió que la implementación representaría una “inversión grande” para el Estado, ya que “significa tener varios” equipos. El subsecretario concluyó que este proyecto ha estado pendiente en distintas administraciones, y el Ejecutivo actual buscará concretarlo.