El partido entre Rayo Vallecano y Athletic Club Bilbao fue suspendido debido a una masiva protesta de los hinchas locales. Miles de aviones de papel y pelotas de goma fueron lanzados al campo de juego en el Estadio de Vallecas, lo que forzó la detención del encuentro.
La manifestación se dirigió contra el presidente del club, Raúl Martín Prisa, a quien los aficionados acusan de una gestión deficiente. Las principales críticas se centran en el descuido de la infraestructura del estadio y la calidad de sus servicios.
La interrupción comenzó en el minuto 13 del primer tiempo, justo cuando el equipo visitante se preparaba para ejecutar un córner. El árbitro decidió enviar a los jugadores a los vestuarios como medida de seguridad.
Sin embargo, la protesta se prolongó por más de 40 minutos, con abucheos continuos y el grito de “¡Presa, vete ya!” resonando por todo el recinto deportivo. Ante la imposibilidad de reanudar el juego, el árbitro optó por suspender definitivamente el partido.
Este incidente resalta los problemas de mantenimiento que ha enfrentado el Estadio de Vallecas, una situación que ya había provocado que el Rayo Vallecano no pudiera jugar como local en su cancha por cerca de 20 semanas.