La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, exigió una disculpa pública al diputado Javier Olivares (PDG) por sus declaraciones machistas contra las exmandatarias Michelle Bachelet y Evelyn Matthei. Olivares había sugerido que ambas políticas deberían retirarse a sus hogares para dedicarse a cocinar y a sus familias, comentarios que Marín calificó de inaceptables en el debate público.
“Entiendo que el diputado Olivares pueda tener diferencias políticas, pero lo que no se puede aceptar es este nivel de falta de respeto. Este tipo de expresiones no tienen cabida en el debate público”, declaró la secretaria de Estado a este medio, enfatizando el carácter retrógrado de las afirmaciones del parlamentario.
Aquí hay algo muy importante: cocinar, cuidar o estar con la familia no tiene nada de malo. Lo que no corresponde es decirle a una mujer que ese es el lugar que debe ocupar solo por el hecho de ser mujer.
La ministra Marín destacó que los comentarios de Olivares refuerzan un estereotipo machista, al indicar que el rol de las mujeres se limita al ámbito doméstico. El diputado había aconsejado a Bachelet disfrutar de sus nietos y a Matthei preparar cazuelas, tras la especulación sobre una posible tercera candidatura presidencial de Bachelet.
Marín defendió el derecho de las mujeres a elegir libremente los espacios que desean ocupar, incluida la política, y reiteró su llamado a la disculpa. “Las mujeres podemos estar en los lugares que queramos. Yo no lo voy a mandar a la cocina ni a ningún otro lugar, sí le pediría algo bastante más simple: que se disculpe”, sentenció.
Esta postura contrasta con la de la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, quien evitó condenar directamente a Olivares, optando por priorizar las urgencias del Gobierno. Wulf afirmó que el Ejecutivo usa su voz para “trabajar por las urgencias de nuestro país”, sin respaldar explícitamente a Bachelet y Matthei en esta controversia.
La polémica se inició cuando Olivares pidió a Bachelet “mantenerse lo más alejada posible del debate político” y la instó a irse a casa. Incluso la propia Evelyn Matthei, a pesar de sus diferencias políticas con Bachelet, salió en defensa de ambas, afirmando que “a las mujeres en política se nos juzga por nuestras capacidades, ideas y gestión, no por las tareas del hogar”, y concluyó que “en Chile, el tiempo donde mandaban a las mujeres ‘a la cocina’ ya pasó”.