El exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve, rechazó las acusaciones de una «maniobra dilatoria» por parte de su defensa tras la reciente postergación de la audiencia de preparación de juicio oral en su contra. Monsalve emitió una declaración pública para aclarar los motivos detrás de la decisión judicial, enfatizando que la responsabilidad no recae en su equipo legal.
Según explicó Monsalve, la jueza del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago reprogramó la audiencia, inicialmente fijada para el 5 de octubre de 2026, debido a que la acusación particular de la parte querellante no le fue notificada dentro del plazo legal establecido. «Los hechos desmienten que mi defensa sea responsable de la postergación de la audiencia», aseguró.
El exsubsecretario detalló que la querellante presentó su acusación el 17 de septiembre de 2026. No obstante, el Código Procesal Penal, en su artículo 262, exige una notificación al acusado con una anticipación mínima de diez días. Esto implicaba que la notificación debía realizarse, a más tardar, el 25 de septiembre, pero se concretó el 28 de septiembre, tres días después del límite legal.
Monsalve subrayó que la presentación del escrito y su posterior notificación son «actuaciones distintas». La obligación de notificar oportunamente es independiente de la fecha de presentación, y el plazo es conocido por todos los intervinientes. La reprogramación fue, por tanto, una «decisión judicial frente al incumplimiento de esa exigencia legal», afirmó. De este modo, desmintió categóricamente que su defensa buscara dilatar el proceso, ya que no era su responsabilidad ni presentar ni notificar la acusación particular.
La audiencia ha sido finalmente reprogramada para el 3 de marzo de 2027. Monsalve reiteró su deseo de que el proceso avance rápidamente y que las pruebas y argumentos de todas las partes sean examinados en juicio, manteniendo su declaración de inocencia y su disposición a someterse al proceso judicial.
Previamente, la ministra de la Mujer, Judith Marín, y la exministra de la cartera, Antonia Orellana, habían cuestionado la postergación. Marín indicó que la dilación de los procesos «minimiza una denuncia» y desincentiva a las mujeres a denunciar. Orellana fue más directa, acusando que «el aplazamiento de la audiencia de preparación del juicio oral es efectivamente la estrategia de la defensa de Monsalve». La exministra agregó que en este tipo de casos, el tiempo «le juega en contra a las víctimas y a favor a los agresores». También criticó las declaraciones de Monsalve, señalando que busca «desacreditar a la víctima y victimizarse a él».