China obtuvo acceso a componentes críticos de un avión militar F-35 de Estados Unidos, como resultado de una negligencia por parte de un empleado de un servicio de entrega internacional. Este hecho representa una seria preocupación para la seguridad estadounidense y sus aliados.
El incidente, investigado desde mediados de septiembre por el Departamento de Guerra y la empresa Lockheed Martin, ocurrió cuando dos piezas de alta sensibilidad —una cabina de un F-35 Lightning II y una puerta de la bahía de armas con material absorbente de radar— fueron desviadas y terminaron en Hong Kong.
El envío había salido de Australia, con escalas previstas en Corea del Sur y Taiwán, antes de su destino final en San Francisco, California. Sin embargo, un error en la cadena de transporte alteró su curso.
Un funcionario de la compañía de envíos DSV A/S no revisó un correo electrónico que detallaba las restricciones de tránsito por ciertos países, necesarias para cumplir con las Regulaciones Internacionales de Tráfico de Armas (ITAR) de Estados Unidos. Este descuido provocó que el paquete fuera redirigido a Hong Kong, debido a un retraso en su salida desde Oceanía.
«El F-35 es el avión de combate más avanzado del mundo y el programa de armamento estadounidense más caro de la historia, y China lleva años utilizando este avión como objetivo en sus operaciones de espionaje», informó Bloomberg, subrayando la magnitud del error logístico.
Diana Maurer, de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EEUU, calificó la situación de «gravedad alta», dadas las implicaciones de que China haya accedido a esta tecnología. Confirmó que la investigación del caso sigue en curso en el Pentágono.
No es bueno que los chinos ahora tengan esto. Estoy segura de que los chinos lo celebraron y luego se pusieron manos a la obra para intentar aplicar ingeniería inversa y encontrar la manera de contrarrestarlo con sus propias capacidades técnicas. Estoy segura de que eso es lo que hicieron una vez que consiguieron esas cosas.
Por su parte, Lockheed Martin se negó a proporcionar detalles sobre qué socio fue el responsable de realizar el envío de las piezas a California. Actualmente, de los países mencionados en la ruta de envío, solo Corea del Sur y Australia operan el F-35 en sus fuerzas armadas, lo que añade complejidad a la investigación sobre el origen del incidente.