La Corte Suprema ratificó el rechazo a un recurso de protección presentado por Comercial Cofan, una empresa que intentaba renovar su patente para operar máquinas de juego en Castro, región de Los Lagos. La compañía argumentaba que sus equipos eran de destreza, pero la Superintendencia de Casinos de Juego los categorizó como máquinas de azar, recomendando al municipio no extender la autorización.
El conflicto se inició en febrero de 2024, cuando la Municipalidad de Castro solicitó a la Superintendencia antecedentes para evaluar la renovación de la patente comercial. A mediados de ese año, el municipio pidió un informe específico sobre las máquinas que utilizaba la empresa.
Tras revisar los antecedentes, la Superintendencia determinó que no se había demostrado que la habilidad del jugador fuera determinante en los resultados de los juegos. En consecuencia, clasificó los equipos como juegos de azar y aconsejó no renovar la patente a Cofan.
La empresa recurrió la decisión ante la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, presentando un recurso de protección contra la Superintendencia. En febrero de este año, la corte rechazó la acción, argumentando que el organismo actuó dentro de la normativa. El tribunal destacó que el derecho a desarrollar una actividad económica está sujeto a restricciones legales, y que los juegos de azar requieren una autorización específica.
Comercial Cofan apeló ante la Corte Suprema, que a fines de septiembre confirmó la sentencia anterior. El máximo tribunal descartó cualquier actuación ilegal o arbitraria por parte de la Superintendencia, dado que el proceso siguió los procedimientos regulados y la decisión se basó en un informe técnico fundamentado. Con esto, el rechazo del recurso quedó firme y se mantuvo la calificación de las máquinas como juegos de azar.
“La verdad es que nosotros siempre hemos estado preocupados porque, en definitiva, hemos querido que las cosas se hagan como corresponde y se ha detectado en estos últimos años que efectivamente estas máquinas tienen algunas irregularidades, especialmente con los software. Entonces, quizás es un tema técnico, pero que definitivamente creo que la Corte Suprema deja zanjado en este caso y así el municipio también toma sus precauciones con respecto a entregar o no una patente para este fin”, afirmó Julio Candia, presidente de la Cámara de Comercio de Castro.
Julio Candia, presidente de la Cámara de Comercio de Castro, valoró el fallo, señalando que el funcionamiento de estos locales ha sido una constante preocupación para el gremio. Candia mencionó que en los últimos años se han identificado irregularidades, principalmente en los programas informáticos de las máquinas. Explicó que han dialogado con representantes del sector y la Cámara de Comercio de Puerto Montt para entender el funcionamiento de estos equipos.
Según Candia, el fallo aporta claridad al municipio para sus decisiones sobre la entrega o renovación de patentes. El dirigente insistió en que el derecho a operar un negocio debe ir de la mano con la fiscalización de las máquinas por parte de la autoridad competente.
Paralelamente, el municipio continúa con la fiscalización de los locales de máquinas de juego en la comuna. A comienzos de septiembre, operativos resultaron en la clausura de cinco establecimientos que, según la autoridad comunal, no cumplían con la normativa vigente. En total, se encontraron casi 240 máquinas en funcionamiento. Las inspecciones consideran los antecedentes proporcionados por la Superintendencia y buscan asegurar que los negocios tengan patente municipal y operen de acuerdo con su autorización.