El plazo de vigencia del Cupón de Gas Licuado, un beneficio estatal destinado a mitigar el impacto del alza de combustibles, finalizó el pasado 30 de septiembre. Esta ayuda, implementada por el Gobierno, estaba dirigida a los hogares pertenecientes al 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares.
Según datos entregados por BancoEstado, entidad encargada de la distribución, el bono de $27 mil para la compra de cilindros de gas licuado alcanzó a cerca de cinco millones de personas en todo el país. El monto estuvo disponible para su uso entre los meses de junio y septiembre, pudiendo ser utilizado para cubrir una parte del pago o la totalidad de una compra.
Es importante destacar que los saldos pendientes de este cupón al 30 de septiembre ya no son válidos para canje. La implementación de esta política pública demostró una alta preferencia por los canales digitales, con un 70% de los beneficiados optando por estas vías, mientras que el 30% restante realizó sus operaciones de forma presencial.
Para facilitar el acceso, más de 2.200 distribuidores a nivel nacional suscribieron convenios para permitir el canje de los vouchers. Las regiones que registraron el mayor volumen de canjes fueron la Metropolitana, seguida por Valparaíso, Bío Bío, Maule, O’Higgins y La Araucanía, lo que evidencia la amplitud geográfica del beneficio.
“El canje del Cupón de Gas Licuado refleja la capacidad de BancoEstado para apoyar políticas públicas de gran alcance a través de su infraestructura tecnológica y cobertura territorial”, destacó la gerenta general Ejecutiva de BancoEstado, Andrea Silva. La ejecutiva añadió que “este resultado nos llena de orgullo y demuestra el aporte que podemos realizar para acercar los beneficios del Estado a las personas”.
El fin de este beneficio marca el cierre de una importante medida de apoyo a las familias chilenas, en un contexto de variaciones en el mercado de los combustibles.