Alemania solicitó este viernes coordinación y evitar una mayor inestabilidad en los mercados, luego de que Estados Unidos demandara a las naciones europeas liberar reservas adicionales de diésel. La petición estadounidense busca contener el alza de precios del combustible. Medios internacionales han reportado que la administración de Donald Trump presiona a países europeos para que liberen parte de sus reservas estratégicas, una medida que ha sido respaldada públicamente por el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El portavoz adjunto de la cancillería alemana, Sebastian Hille, enfatizó que es crucial “no intranquilizar aún más a los mercados, esto corresponde al interés de todos los implicados, desde nuestro punto de vista, y en ello estamos trabajando con nuestros socios”. Hille aseguró que Berlín sigue considerando a Estados Unidos como un “socio fiable”, pese a una posible prohibición de exportaciones de diésel por parte de Washington. Sin embargo, subrayó que el gobierno apoya la industria alemana en la búsqueda de diversificación de sus fuentes de materias primas y carburantes.
Hille atribuyó el actual aumento de los precios de los combustibles a la situación en Oriente Próximo, la cual ha provocado una restricción en la oferta global. Insistió en la necesidad de que los países hablen “con una sola voz” y llamó a todos los actores involucrados, incluyendo a Washington, a actuar con prudencia. Confirmó además la existencia de contactos entre los miembros del G7, y que Merz probablemente participará si se concreta una videoconferencia de jefes de Estado y de Gobierno.
Respecto a la liberación de reservas estratégicas de diésel, el portavoz reiteró que estas decisiones se toman fundamentalmente en el marco de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Hasta el momento, la AIE no ha presentado ninguna solicitud al respecto. Destacó que cualquier liberación se realiza “de forma voluntaria y coordinada”, insistiendo en que “lo decisivo es llegar a soluciones coordinadas y recíprocas, porque lo que queremos es estabilizar los mercados y no intranquilizarlos aún más”.
Por su parte, Tim-Niklas Wentzel, portavoz del Ministerio de Economía y Energía, recordó que en marzo Alemania ya liberó 2,6 millones de sus reservas estratégicas de crudo, diésel y queroseno al mercado. No obstante, gran parte de estos volúmenes no fueron adquiridos y regresaron al almacenamiento. Las reservas estratégicas alemanas tienen la capacidad de abastecer la demanda del país durante un mes.