La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) desembolsó cerca de 6 millones de dólares en bonos para 653 trabajadores como parte de un proceso de reestructuración interna. Estos pagos, que oscilan entre 2,5 y 5 millones de pesos, fueron pactados con los sindicatos debido a los «cambios de funciones» de algunos empleados, e incluyen además beneficios mensuales permanentes en UTM.
A pesar del costo, la estatal petrolera proyecta que el programa generará réditos de hasta 50 millones de dólares. La iniciativa, denominada «Excelencia Operacional», surgió tras una auditoría de Boston Consulting Group que identificó superposición de cargos, roles ambiguos e inconsistencias laborales dentro de la organización.
El proyecto busca mejorar la confiabilidad operacional, optimizar el mantenimiento y adecuar la estructura organizacional. Los bonos comenzaron a pagarse a principios de este año, según documentos internos. Supervisores de operaciones de las plantas Aconcagua y Bío Bío recibieron un incentivo único de $5 millones y una bonificación mensual de 8 UTM (aproximadamente $573 mil a septiembre de 2026).
Otros cargos como operadores jefe, supervisores de operaciones y supervisores de terreno también obtuvieron un monto único de $5 millones, sumando en algunos casos bonificaciones mensuales. Los operadores de terreno recibieron un incentivo de $2,5 millones durante 2025 y otros $2,5 millones equivalentes en UTM durante 2026, además de un «bono cuidado equipos».
Instructores y coordinadores de instructores se beneficiaron con bonificaciones mensuales de 7 UTM y 8 UTM, respectivamente. Los coordinadores de instructores también percibieron un incentivo adicional por anexo: «$2.500.000 al 50% de la capacitación de permisos de trabajo y $2.500.000 al cumplir el 90% de las capacitaciones de permisos de trabajo (1 vez)». Finalmente, el jefe de turno obtuvo un incentivo único de $5 millones.
«Estos cambios nos obligaron a modificar las condiciones contractuales de algunos trabajadores/as», detalló ENAP. «Es por ello que, en estos casos, la empresa determinó pagar un incentivo económico por el cambio en sus funciones», aunque esto no implicara necesariamente un aumento en las tareas.
La reestructuración incluye un desarrollo de carrera más expedito (un operador de terreno en Refinería Bío Bío, por ejemplo, reducirá sus tiempos de certificación de competencias entre 30% y 40%), nuevas definiciones de roles para la gestión de mantenimiento preventivo y la eliminación de tareas duplicadas. ENAP afirma que el trabajo en excelencia operacional ha generado una captura económica acumulada de $33,5 millones de dólares y proyecta US$50 millones en los próximos tres años.
Sin embargo, internamente existen cuestionamientos sobre estos incentivos, ya que no están ligados al cumplimiento de metas. Algunos funcionarios consultados, bajo anonimato, sugieren que los bonos son una forma de asegurar la aceptación de la reestructuración por parte de los trabajadores.