El cofundador de Microsoft y filántropo, Bill Gates, alertó este domingo sobre el riesgo de que una inteligencia artificial (IA) sin control pudiera desencadenar “mil millones de muertes”. Esta advertencia se suma al creciente debate global sobre la necesidad de regular esta tecnología emergente.
En una entrevista con la cadena NBC, Gates enfatizó la importancia de que “las fuerzas del orden y los políticos participen en este debate sobre cómo deben ser las medidas de seguridad y la vigilancia”. Rechazó la idea de que la industria pueda autorregularse eficazmente y defendió que la implementación de regulaciones solo implicaría un “pequeño coste adicional” para el sector, sin frenar drásticamente su desarrollo.
El magnate subrayó que una IA mal utilizada sería “sin duda lo suficientemente poderosa como para provocar acontecimientos que causarían mil millones de muertes”. Añadió que “nunca ha existido un arma tan poderosa como la combinación de personas con malas intenciones que utilizan las últimas herramientas de IA”.
A principios de mes, líderes de empresas clave en el desarrollo de IA, como Dario Amodei (Anthropic), Sam Altman (OpenAI) y Elon Musk (xAI), habían coincidido en la necesidad de ralentizar el progreso de esta tecnología para asegurar su seguridad. Sin embargo, la Casa Blanca ha manifestado su oposición a esta postura.
Este debate se intensificó tras la renuncia del investigador Jacob Coxon de Anthropic y OpenAI, quien acusó a ambas compañías de una “carrera” para desarrollar una IA capaz de “acabar con la humanidad durante esta década”.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha propuesto rebautizar la IA como “superinteligencia”, ha desestimado estas advertencias. Trump argumenta que una regulación del sector podría comprometer la ventaja tecnológica de Estados Unidos frente a China. Tras una reciente reunión entre Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca, ambas potencias anunciaron el establecimiento de un “canal de comunicación” específico para abordar posibles emergencias relacionadas con la IA, marcando un avance en la cooperación ante este desafío tecnológico.