El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, exigió este sábado la «pronta liberación» del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, así como el levantamiento del bloqueo a Cuba. Además, el canciller ruso sostuvo que ha llegado el momento de que Palestina obtenga su propio Estado.
Desde la sesión 81 de la Asamblea General de la ONU, que se celebra en Nueva York, Estados Unidos, Lavrov declaró: “Insistimos en la pronta liberación del líder venezolano y su esposa, y la no repetición de dichos excesos en un futuro”. El ministro calificó el encarcelamiento de Maduro sin juicio como “una violación de cualquier norma, incluido las normas de la moral”, subrayando que el derecho internacional protege «la inmunidad e inviolabilidad de los altos cargos del Estado».
En cuanto a Cuba, aliado histórico de Rusia, Lavrov destacó la «desesperada situación humanitaria» en la isla, atribuida a la «presión sin precedentes por parte del vecino del norte». Por ello, instó a Naciones Unidas a «levantar el bloqueo marítimo a la Isla de la Libertad y todas las restricciones al comercio con Cuba, y excluir al país de la largamente odiosa lista de Estados que patrocinan el terrorismo».
Respecto al conflicto palestino, el canciller ruso afirmó: “Rusia está convencida de que llegó la hora de solucionar el principal problema de Oriente Medio: garantizar un Estado al pueblo palestino sobre la base de las numerosas decisiones de la ONU”.
Admitió, sin embargo, que no tiene esperanzas de una pronta unidad entre las facciones palestinas, aunque recalcó el apoyo de Moscú a que estos grupos se concentren en objetivos políticos. Lavrov también denunció que, a casi un año de la aprobación de un plan de paz para Gaza por el Consejo de Seguridad, «siguen muriendo ancianos, mujeres y niños».
El ministro ruso alertó sobre el deterioro de la situación en la orilla oeste del río Jordán debido a la «actividad colonizadora» de Israel, advirtiendo: “Si seguimos así, fundar un Estado palestino será imposible, ya que simplemente no habrá sitio para ello. Entonces, la seguridad de Israel estará siempre bajo amenaza”. Finalmente, sobre el conflicto en Ucrania, Lavrov insistió en que Rusia lucha «por la verdad y la justicia», asegurando que «los objetivos de la operación militar especial se alcanzarán» y que las «amenazas a la seguridad de Rusia serán eliminadas y la vida civil se restablecerá».
Acusó a Europa de obstaculizar el arreglo pacífico y «torpedear la posibilidad de negociaciones», mencionando el interés de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump. El presidente ruso, Vladímir Putin, señaló previamente que los recientes ataques de Kiev alejan la reanudación de las negociaciones, estancadas desde febrero.