La Federación Chilena de Fútbol (FFCh) resolvió la polémica por los incidentes ocurridos en el Estadio Sausalito, decidiendo que los ocho minutos restantes del partido entre Everton y Universidad de Chile se disputarán este domingo en el Estadio Nacional. Esta determinación no dejó conforme al club viñamarino, que esperaba un desenlace diferente dadas las graves agresiones.
El encuentro, que corresponde a la ida de los octavos de final de la Copa Chile, se reanudará desde el minuto 82, incluyendo los minutos de descuento. Una vez completado este breve lapso, ambos equipos abandonarán el campo para luego regresar y disputar el partido de revancha.
La noticia generó una respuesta inmediata de Everton, que expresó públicamente su desacuerdo. El club apuntó a la seriedad de los hechos ocurridos en Viña del Mar, cuestionando la medida adoptada por el máximo organismo del fútbol chileno.
No compartimos la decisión adoptada por el Directorio. Consideramos que los hechos ocurridos durante el encuentro revisten la máxima gravedad y, por su naturaleza, ameritaban un desenlace distinto.
En su declaración oficial, el equipo ‘oro y cielo’ enfatizó el peligro que, a su juicio, enfrentaron todos los presentes en el recinto deportivo.
Se trató de actos que pusieron en riesgo directo la integridad de jugadores, cuerpo técnico, funcionarios e hinchas presentes en el estadio, y que no pueden ser relativizados.
A pesar de su evidente molestia, el club de Viña del Mar confirmó que acatará la resolución y se presentará para disputar los minutos pendientes. Indicaron que respetarán la institucionalidad del fútbol chileno.
Esta decisión obliga a Universidad de Chile y Everton a enfrentar una jornada inusual este domingo. Primero completarán los minutos interrumpidos en Sausalito, y luego, tras un breve receso en camarines, jugarán el partido de vuelta de la serie.
El segundo enfrentamiento entre ambos equipos está agendado para este domingo 27 de septiembre, a las 17:30 horas, en el Estadio Nacional.