La Izquierda avanza en la capital alemana tras su reciente victoria en los comicios regionales. Este viernes, en un congreso extraordinario en Berlín, el partido aprobó iniciar conversaciones con el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes. El objetivo es explorar la formación de un Gobierno de coalición que permita al partido, por primera vez desde la reunificación alemana, convertirse en la fuerza principal en la Casa de Representantes.
La candidata izquierdista a la alcaldía, Elif Eralp, destacó que el 25,7% de los votos obtenidos en las elecciones regionales representa un “claro encargo” de los ciudadanos. Este mandato, según Eralp, busca asegurar “una buena vida en dignidad para todas las personas, sin importar de dónde vengan y cuánto dinero tengan”. En un contexto de auge de la ultraderecha, la candidata enfatizó la necesidad de superar la “división” y “polarización”, tendiendo puentes entre los diferentes sectores.
A pesar de contar con 47 diputados, La Izquierda requiere el apoyo del SPD y Los Verdes para alcanzar la mayoría necesaria en el Parlamento de 158 escaños. Ambos partidos han mostrado apertura a la posibilidad de una alianza. Sin embargo, el SPD ha expresado reservas significativas, particularmente sobre el plan de La Izquierda de expropiar a las grandes inmobiliarias con más de 3.000 viviendas para mitigar la crisis habitacional.
“Hay obstáculos muy grandes”, declaró el jueves Steffen Krach, excandidato socialdemócrata a la alcaldía, al diario Tagesspiegel. “Sinceramente, no se puede decir que los últimos días inspiraran mucha confianza”, añadió Krach, aludiendo a un escándalo reciente.
El escándalo al que se refirió Krach involucra supuestos contactos de políticos de La Izquierda con figuras vinculadas al crimen organizado y al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), considerado una organización terrorista por la UE. Las acusaciones de antisemitismo, ya presentes durante la campaña electoral, se intensificaron esta semana. Esto ocurrió tras la difusión de fotos de la celebración de la victoria electoral, donde apareció un activista propalestino vinculado al FPLP. Posteriormente, se reveló que esta figura había coincidido en varios eventos con el diputado de La Izquierda en el Bundestag, Ferat Kocak.
Kocak negó conocer al activista y a un presunto líder de la mafia libanesa también fotografiado en la fiesta. Poco después, tuvo que anunciar una retirada temporal de la actividad parlamentaria, luego de que se publicara una conversación privada. En esta, Kocak se dirigía con familiaridad al hijo del presunto capo, pidiéndole difundir contenidos del partido entre “su gente”.
En medio de esta controversia, 150 intelectuales judíos residentes en Berlín han respaldado a La Izquierda mediante una carta abierta. En ella, afirman que las acusaciones de antisemitismo “no son sólo una cínica instrumentalización política, sino que equiparan prácticamente cualquier crítica a la política israelí con antisemitismo”.
Los Verdes, por su parte, han establecido como condición para la cooperación un consenso sobre la lucha contra el antisemitismo. Además, anunciaron este viernes que consultarán a sus bases sobre un posible acuerdo de coalición, manteniendo la incertidumbre sobre la conformación final del gobierno berlinés.