La obra Acreedores, dirigida por Alexis Moreno, ha sido destacada como la cuarta pieza nominada a los Premios Cordillera en la categoría de Mejor Apuesta Teatral del Año 2026. Esta versión chilena de la obra clásica se centra en la naturaleza de las crisis de pareja, distribuyendo la responsabilidad y la culpa entre el hombre y la mujer.
Moreno, reconocido director que usualmente lidera el Teatro La María, colaboró esta vez con el Teatro Nacional Chileno (TNCH). Este montaje marca su tercera aproximación a la obra del dramaturgo sueco August Strindberg (1849-1912). A través de un lenguaje elevado y potente, la puesta en escena profundiza en aspectos del ser humano, actualizando el texto original.
La adaptación de Acreedores (1888) resalta la vigencia de la obra a casi 130 años de su estreno, mostrando la belleza de este clásico universal. Moreno ajusta la perspectiva para reflejar sutilezas y rudezas del mundo contemporáneo.
La trama se desarrolla en la vida conyugal de Adolfo y Tekla, quienes están de vacaciones. A pesar de la aparente normalidad, la relación ya está fracturada. Cuando Tekla se ausenta por unos días, Adolfo cae en una fuerte depresión. La situación se complica con la intervención de Gustavo, exmarido de Tekla y amigo de la familia, quien incita a Adolfo a confrontar a su esposa, atribuyéndole la culpa del fracaso matrimonial.
Este ciclo de acusaciones mutuas degenera en un juego brutal y tóxico, donde cada miembro de la pareja se convierte en un «acreedor», exigiendo al otro el pago de una deuda emocional de afecto y amor.
Subrayó una inteligente actualización y valoró que se matizara la acentuada carga misógina del relato original, distribuyendo la responsabilidad de las crisis en la pareja, como también las culpas y las manipulaciones.
La debilidad física y depresiva del personaje de Adolfo fue interpretada como un problema contemporáneo de salud mental. Se valoró el alto nivel de desempeño actoral, destacando las actuaciones de Paloma Moreno y Trinidad González en el papel de Tekla en diferentes temporadas. Este personaje, en la obra, exhibe entereza, frialdad y manipulación, lejos de cualquier debilidad.
Sólida dirección de Alexis Moreno para una propuesta minimalista y precisa, donde la palabra del autor resuena en los cuerpos actorales, en un espectáculo desgarrador y coherente que transmite pasiones humanas en su estado visceral.
El equipo creativo incluye a Mario Horton y Francisco Reyes en el elenco, Andrea Contreras en diseño de escenografía y vestuario, y Francisco Herrera en diseño de iluminación. La producción general estuvo a cargo de Alessandra Massardo, con el patrocinio de la Embajada de Suecia y apoyos de MinCap y BancoEstado, en coproducción con la Fundación Teatro a Mil.