El presidente José Antonio Kast participó este domingo en el servicio nacional de Acción de Gracias de las iglesias evangélicas, conocido como Tedeum Evangélico. La ceremonia tuvo lugar en la Catedral Evangélica de Estación Central, en la Región Metropolitana, marcando el inicio de las tradiciones de Fiestas Patrias.
Kast, en su primera vez como mandatario en esta conmemoración, llegó al recinto cerca de las 11:00 horas acompañado de la primera dama, María Pía Adriazola.
El evento, que duró casi dos horas, comenzó con la bienvenida del pastor gobernante Héctor Cerda. Este Tedeum se celebra anualmente desde 1975, el domingo previo a Fiestas Patrias, con el objetivo de agradecer por la nación y orar por las autoridades y el pueblo chileno.
El momento central fue la intervención del obispo Héctor Cancino del Valle, alto representante protocolar de las iglesias evangélicas, quien entregó “el mensaje de la palabra de Dios” bajo la consigna “reconstruyendo con esperanza, derribando el paradigma de lo imposible”.
El obispo Cancino enfatizó que la principal crisis del país radica en la seguridad y la falta de confianza, haciendo un llamado a las autoridades por la probidad y a la ciudadanía para recuperar la esperanza.
También se refirió a la polarización que afecta a Chile, advirtiendo sobre una “erosión de los valores más elementales de la convivencia humana”.
Al finalizar la ceremonia, el presidente Kast ofreció declaraciones a través de la transmisión oficial de presidencia.
Describió la jornada como “un momento de recogimiento, un momento espiritual”, agradeciendo a las iglesias evangélicas por su oración por Chile. Subrayó la importancia de “detenerse, mirar lo que es nuestra patria, recoger las palabras que nos plantean de unidad, de encuentro, en la casa de todos”.
“Hoy día, como bien se señaló, pasamos por un momento duro, pero tenemos que salir adelante juntos. Y el llamado a la esperanza es lo que más recojo, a reencontrarnos y a reconstruir nuestra nación, más allá de las dificultades en temas de seguridad, en temas de empleo, en temas de vivienda.”
Consultado sobre su coincidencia con el diagnóstico del obispo respecto a la inseguridad y la crisis económica, el mandatario ratificó la necesidad de superar las dificultades “juntos” y la relevancia del llamado a la esperanza.
Respecto a la polarización política, Kast afirmó que desde el inicio de su presidencia busca la “unidad nacional, la unidad en la población, la unidad en el Congreso”, destacando los apoyos recibidos en “aquellas materias que van en beneficio de nuestros compatriotas”.
El ministro de Vivienda, Iván Poduje, valoró la labor social de las iglesias evangélicas en los barrios, subrayando que “los pastores tienen la capacidad de darle esperanza a la gente”.
La ministra de la Mujer, Judith Marín, única secretaria de Estado evangélica, agradeció la oportunidad de orar por el país y celebró la reanudación de la transmisión nacional y el regreso a la emblemática Catedral Evangélica.
En el ambiente político, el discurso del obispo fue bien recibido, con coincidencias en la necesidad de dejar de lado la “pelea chica” y concentrarse en combatir la delincuencia y la inseguridad.