El Ministerio de Defensa Nacional aclaró el alcance de la cooperación marítima entre Chile y Argentina, enfatizando que las aguas jurisdiccionales chilenas son resguardadas exclusivamente por la Armada de Chile. La cartera precisó que la colaboración con el país vecino se concentra en zonas internacionales y ejercicios específicos.
La custodia y el control de las aguas chilenas son atribuciones únicas de la Armada nacional. Sin embargo, existe una cooperación activa con Argentina en el marco de la seguridad marítima en aguas internacionales.
Entre los mecanismos de colaboración, se destaca la Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC), una iniciativa que ambos países desarrollan desde hace 22 años. Esta operación estacional, que se realiza entre noviembre y febrero, involucra turnos alternados de unidades chilenas y argentinas para prevenir y responder a emergencias en las rutas hacia la Antártida.
A la PANC se suma el Ejercicio Viekarén, llevado a cabo en el Canal Beagle. Este entrenamiento conjunto busca fortalecer las capacidades de búsqueda y rescate en el mar y la respuesta combinada ante emergencias.
El Ministerio de Defensa subrayó las “muy buenas relaciones” entre ambas Armadas y la cooperación bilateral. Recalcó que estos acuerdos se desarrollan con “pleno respeto a las respectivas jurisdicciones y soberanía de ambos países”, lo que significa que las unidades argentinas no tienen labores de vigilancia o control sobre aguas jurisdiccionales chilenas.
Los patrullajes combinados entre Chile y Argentina se limitan a mecanismos de cooperación en espacios internacionales, como la PANC, y a ejercicios de entrenamiento, como el Viekarén. La protección de las aguas nacionales sigue siendo competencia exclusiva de la Armada chilena, desmintiendo cualquier otra interpretación sobre las funciones compartidas.