Las acciones de Apple registraron una caída cercana al 1% tras la presentación de su nuevo teléfono plegable, el iPhone Duo, y nuevas versiones de productos consolidados. El evento, liderado por el CEO John Ternus, buscaba innovar, pero las expectativas de los inversores no se vieron completamente satisfechas.
El iPhone Duo marca una de las mayores transformaciones del teléfono inteligente desde su lanzamiento en 2007. Sin embargo, su llegada se produce en un mercado que ya cuenta con fuerte competencia de marcas como Samsung, Xiaomi y Motorola. Con un precio inicial de US$1.999 para su versión de 256GB, el dispositivo estará disponible para pre-ordenar a partir del 16 de octubre.
Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, comentó que “el iPhone Duo representa probablemente el cambio de hardware más relevante de Apple en años y puede elevar el precio promedio de venta y abrir un nuevo segmento premium, mientras el iPhone 18 Pro mejora procesamiento, batería y cámaras”. Pese a esto, la baja en las acciones se atribuye a una falta de sorpresas incrementales, ya que muchas de las funciones de inteligencia artificial mostradas ya habían sido reveladas en el WWDC. Santos indicó que “el evento entregó menos sorpresa incremental de la que necesitaban los inversionistas”.
“Desde aquí, la discusión para el mercado cambia de qué tan atractivo es el nuevo iPhone hacia cuántas unidades puede vender Apple, cuánto puede aumentar el precio promedio sin destruir demanda y si el mayor costo de componentes permite conservar márgenes”, anticipó la experta de XTB.
El valor de mercado de Apple es de US$4,6 billones, ubicándose como la segunda empresa más valiosa del mundo, solo detrás de Nvidia (US$5,4 billones). Este estatus eleva las exigencias de los inversores sobre los anuncios y su impacto en las proyecciones de ingresos. Dada la cotización de la empresa, el mercado esperaba un catalizador más contundente.
El alto costo del iPhone Duo, superior al de una MacBook Air base, sugiere que será un producto de nicho inicialmente. Según Emanoelle Santos, “el verdadero impacto financiero dependerá de que Apple consiga trasladar esa innovación al resto del ecosistema y, sobre todo, de demostrar que Siri y Apple Intelligence pueden convertirse en una razón concreta para renovar dispositivos y no solo en una mejora de software”. Esta perspectiva explica la reacción negativa del mercado, que, según la analista, no responde a un rechazo directo del plegable, sino a que “el mercado esperaba un catalizador suficientemente fuerte como para justificar una valorización ya exigente”.