El alcalde de San Bernardo, Christopher White, reveló nuevos detalles sobre las seis amenazas que ha recibido, tras detectarse un plan que, según la Fiscalía, pretendía asesinarlo en septiembre. En una entrevista con Mesa Central, White explicó que las intimidaciones se intensificaron luego de que el municipio implementara medidas para combatir la delincuencia y recuperar espacios públicos, destacando el retiro del comercio ambulante del centro de la comuna.
Los hechos salen a la luz después de la recaptura de Juan Flores Valenzuela, conocido como “El Indio Juan”, el pasado 31 de agosto. Flores Valenzuela, señalado como líder de una organización criminal que planificaba el homicidio del alcalde, se había fugado el 25 de febrero de la ex Penitenciaría junto a Tomás González Quezada, alias “Pelao”, quien aún sigue prófugo. Ambos escaparon vestidos como funcionarios de Gendarmería. “El Indio Juan” cumplía condena por el femicidio de su expareja, crimen ocurrido en 2021.
De acuerdo con el Ministerio Público, escuchas telefónicas posteriores a la recaptura de Flores Valenzuela revelaron el supuesto plan para asesinar a White el 17 de septiembre. Esta acción estaría vinculada a las intervenciones municipales en sectores como las poblaciones Santa Rosa de Lima y San Esteban, donde organizaciones criminales disputarían el control territorial.
“A todos nos convoca darnos cuenta que lo que está en juego es la democracia versus el crimen organizado. En los cinco años de experiencia que tenemos siendo autoridad hemos visto como cada día esto va de mal en peor en términos de violencia, de poder de fuego, en las cosas que pasan”, sostuvo el jefe comunal, quien agregó: “Esto ha ido en escalada, hoy en día lo que nos tiene debatiendo es el intento de ejecución de una autoridad, ¿qué va a ser mañana?”
El alcalde cree que sus acciones lo transformaron en un “obstáculo” para las operaciones delictivas en San Bernardo. “Comenzamos a hacer acciones que hoy me hacen creer más que nunca que estamos a tiempo de poder frenarlo, que es construir una estrategia sistémica”, afirmó White, detallando que las seis amenazas han llegado por diversas vías: en su domicilio, mensajes electrónicos, una carta en el municipio y gritos en la vía pública.
Recordó que una de las primeras intimidaciones ocurrió cuando el municipio empezó a retirar el comercio ambulante del centro. “La primera vez que sacamos el comercio ambulante del centro fueron en una camioneta sin patente, se subieron a la muralla de la casa y gritaron hacia el interior que iba a pagar consecuencias por lo que estaba haciendo”, relató. White también lamentó que, a diferencia de su situación, muchos vecinos de zonas afectadas por la delincuencia no cuentan con protección. “Los vecinos no denuncian porque perdieron la fe”, concluyó.