Gendarmería de Chile ha confirmado la implementación de un plan estratégico para enfrentar el crimen organizado dentro del Complejo Penitenciario de Valdivia, en la región de Los Ríos. Este operativo se inició en agosto y ya ha resultado en el decomiso de más de 15 kilos de droga, además de armas blancas y otros objetos ilegales.
Durante este mes, el recinto penal ha sido escenario de allanamientos y operativos de incautación que se realizan de forma periódica e inesperada. Estos controles son ejecutados por un equipo especializado que incluye a funcionarios de la Unidad de Servicios Especiales Penitenciarios, el Departamento de Investigación Criminal y el Centro Especial de Adiestramiento Canino de Gendarmería.
En el transcurso de estas revisiones, los internos son desalojados de sus celdas bajo estricta vigilancia, mientras personal capacitado examina minuciosamente los módulos. Utilizando incluso equipos tecnológicos, se han encontrado teléfonos celulares, armas blancas artesanales y drogas, ocultos en muros o a plena vista.
El teniente coronel John Meza, alcaide del Complejo Penitenciario de Valdivia, explicó que para combatir el crimen organizado, el penal cuenta con la Oficina de Seguridad Interna, que opera dentro de la prisión, y con la Oficina de Investigación Criminal a nivel regional, para las labores de pesquisa y acción.
Meza, quien también funge como director regional (s) de Gendarmería, detalló que sus diferentes oficinas analizan el historial de cada interno que ingresa en prisión preventiva. Esto permite establecer posibles redes criminales y anticipar su comportamiento.
La cárcel de Valdivia dispone de dos módulos de máxima seguridad, uno para condenados y otro para presos preventivos. En estos módulos se aplica un régimen distinto, diseñado específicamente para reclusos vinculados al crimen organizado o involucrados en hechos violentos que puedan alterar el funcionamiento regular del establecimiento.
Respecto a la capacidad del penal, el teniente coronel Meza indicó que el Complejo Penitenciario de Valdivia tiene un cupo para poco más de 1.700 internos. Si bien esta cifra puede ampliarse hasta un 20%, aseguró que aún no se ha llegado a ese límite, lo que permite un manejo controlado de la población penal.