El Betis sufrió una dura derrota de 5-2 frente al Levante en el Ciutat de València, dejando una imagen que generó profunda preocupación en el técnico Manuel Pellegrini. El estratega chileno no dudó en señalar las fallas defensivas de su equipo y la notoria desconexión mostrada durante la segunda mitad del encuentro.
Desde la rueda de prensa, Pellegrini manifestó una valoración «absolutamente negativa» del partido, haciendo énfasis en los cinco goles encajados y la notable caída en el rendimiento tras el descanso. Criticó severamente la labor defensiva, calificándola de «un desastre», e incluso mencionó que el marcador pudo haber sido más abultado.
Fuimos un desastre defendiendo. Nos podían haber hecho dos más… Estuvimos dos veces por debajo en el marcador por errores nuestros, pero pudimos empatarlo en la primera parte. Luego tuvimos la ocasión de Parrott al inicio de la segunda parte, pero ahí desaparecimos.
A pesar de los cuestionamientos sobre los cambios en la línea defensiva, la cual fue completamente diferente a la utilizada contra el Valencia, el ‘Ingeniero’ optó por no culpar a jugadores específicos. Argumentó que la defensa actual había mantenido la portería a cero en el primer partido y que los ajustes eran necesarios debido a la exigente agenda de «8 partidos en 27 días».
El técnico del Betis descartó que factores como el cansancio o las condiciones climáticas fueran la causa principal del resultado, afirmando que el calor afectaba a ambos equipos por igual. En cambio, atribuyó la derrota a una «falta de concentración defensiva, sobre todo a balón parado».
Ahora, el gran desafío para Pellegrini y su equipo es recuperar la solidez en la zaga y evitar que las desconcentraciones individuales y colectivas continúen impactando negativamente en los resultados del club.