La carrera de Michelle Bachelet para la Secretaría General de Naciones Unidas enfrenta un momento crítico. Tras un segundo sondeo informal en el Consejo de Seguridad, la expresidenta quedó relegada, lo que generó un intenso debate sobre la pertinencia de mantener su postulación.
Con solo dos votos favorables y seis contrarios, Bachelet se posicionó séptima entre los ocho candidatos. Mientras su equipo analiza este escenario, la expresidenta viajó a México, país que, junto a Brasil, mantiene su apoyo. Expertos evalúan ahora si aún hay posibilidades de revertir esta tendencia o si el retiro de la candidatura se presenta como una opción más conveniente políticamente.
Samuel Fernández, analista internacional de la Universidad Central y excanciller, enfatizó que la decisión recae exclusivamente en Bachelet. “Ella es la que tiene que decidir, porque el caso es que las candidaturas a la Secretaría General de Naciones Unidas son personales; no importa el país si la presenta o no”, afirmó.
Fernández sugirió que un próximo sondeo podría ofrecer claridad, especialmente si se introduce una “papeleta roja”, que indicaría el veto de uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
En contraste, Guido Larson, académico de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, se mostró pesimista. Subrayó la dificultad de alterar las tendencias iniciales.
“Las chances de Bachelet, que la verdad de las cosas nunca fueron chances realmente importantes, hoy día se encuentran completamente capituladas”
, declaró Larson.
Según Larson, un retiro estratégico permitiría a países como Brasil y México redirigir su apoyo hacia candidatos con mayores probabilidades, evitando costos asociados a mantener una postulación sin éxito.
Sin embargo, Fernández desestimó la idea de que este resultado pueda dañar el prestigio internacional de la expresidenta, recordando que solo uno de los ocho aspirantes será elegido.
Con este panorama, Bachelet y los países que la respaldan se encuentran ante una encrucijada. La pregunta central es si todavía queda espacio para una remontada o si los resultados del último sondeo marcan el final de una postulación que, por ahora, se ve lejos de los primeros puestos.