La Fiscalía de Osorno no descarta la aparición de más víctimas ni la identificación de nuevos implicados en una red dedicada a la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en la ciudad. Este entramado criminal se dedicaba a promover y facilitar la vulneración de menores.
La investigación, conocida como Operación Pandora, fue ejecutada por detectives de la Agrupación de Alta Complejidad y Crimen Organizado, junto a la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de Osorno.
Según detalló la fiscal jefe de Osorno, María Angélica de Miguel, la banda captaba a adolescentes en situación de vulnerabilidad. Algunas de ellas estaban incluso bajo la tutela de programas de protección del Estado y residían en hogares de la comuna.
Los encuentros de explotación se realizaban en departamentos ubicados en el edificio del antiguo gran hotel del centro de Osorno. En el marco de la investigación, la autoridad sanitaria y el Departamento de Rentas del municipio llevaron a cabo fiscalizaciones en el inmueble.
De Miguel precisó que las víctimas, al abandonar sus hogares de protección, eran provistas por los miembros de la red con ropa y alimentos, para luego someterlas a diversas acciones de connotación sexual.
Los operativos se extendieron por varias localidades, incluyendo Osorno, Maipú, Calbuco, Concepción y Río Bueno. Se logró la detención de cinco hombres y cuatro mujeres. A ellos se les atribuyen diferentes roles dentro de la estructura criminal, desde la coordinación de encuentros hasta la producción y comercialización de material pornográfico. Durante los allanamientos, se incautaron numerosos equipos tecnológicos.
De los nueve detenidos, siete fueron capturados en Osorno. Ocho de los implicados quedaron en prisión preventiva, mientras que una mujer cumplirá arresto domiciliario. El tribunal fijó un plazo de 180 días para el desarrollo de la investigación.