Un importante despliegue de Carabineros acompañó el funeral de Gabriel Utreras Sanhueza, de 37 años, abatido por un agente policial tras una persecución en Padre Las Casas, región de La Araucanía. El evento, catalogado como de alto riesgo, se realizó cinco días después del incidente.
La familia de la víctima confirmó la presentación de una querella ante el Ministerio Público, buscando una investigación exhaustiva sobre el uso del arma de servicio por parte del carabinero involucrado. El operativo incluyó la presencia de drones, patrullas motorizadas, personal de infantería y vehículos blindados.
El cortejo fúnebre partió desde el Servicio Médico Legal de Temuco, donde se le practicó una autopsia bajo el Protocolo de Minesota, aplicado en casos de muertes a manos de agentes del Estado. La carroza fue custodiada permanentemente por Carabineros hasta el Cementerio de Padre Las Casas.
Lidia Riquelme, familiar de Utreras Sanhueza, expresó su profundo malestar y confusión ante la clasificación de alto riesgo para el funeral. Ella cuestionó la medida, señalando que, aunque el fallecido tenía antecedentes, no justificaba el nivel del despliegue.
“No hay palabras para decir lo que estamos sintiendo en este momento porque nunca se ha visto esto… ¿Cuál es el alto riesgo? No entiendo cuál es. De hecho, sí, él tenía antecedentes, pero no es para hacer esto”, indicó la mujer en reproche a la calificación del funeral.
El comandante Felipe Cerda de Carabineros confirmó que el funeral se desarrolló con normalidad. “La carroza fúnebre salió a las 10:20 del Servicio Médico Legal de la comuna de Temuco en dirección al Cementerio Municipal de Padre Las Casas y el trayecto se realizó en completa normalidad”, precisó el oficial.
La querella presentada por la familia busca esclarecer las circunstancias del incidente que terminó con la vida de Gabriel Utreras Sanhueza en un cruce cercano al Aeródromo Maquehue, una zona rural de Padre Las Casas.